La estructura de madera se desprendió de la pared del altar en la parroquia Perpetuo Socorro de Guayaquil durante una transmisión litúrgica en vivo
Una profunda conmoción sacude a la comunidad católica de Guayaquil, en Ecuador, tras el trágico fallecimiento de un sacerdote que fue golpeado de gravedad por un crucifijo de gran porte que se desprendió del muro del presbiterio en plena celebración litúrgica. El párroco, identificado como el padre Patricio Alfredo Sánchez Molinari, de la Congregación del Santísimo Redentor, presidía la eucaristía en la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en la Vicaría Centro de la urbe costera, cuando la estructura cedió sorpresivamente ante la mirada atónita de los fieles presentes y de quienes seguían la ceremonia a través de una transmisión en directo por redes sociales.
Un desenlace repentino en el altar
Los registros audiovisuales captaron el momento exacto en que el religioso se encontraba de espaldas al retablo limpiando sus anteojos para proseguir con el rito litúrgico, instante en el cual la pesada cruz amurada en la parte posterior perdió anclaje y se precipitó verticalmente, alcanzándolo de lleno en la cabeza. Ante el estruendo y la caída inmediata del sacerdote, varios asistentes corrieron desesperadamente hacia el altar para auxiliarlo y retirar el madero, mientras otros feligreses solicitaron la presencia urgente de los servicios de socorro.
Pesar eclesial y luto en la arquidiócesis
Aunque las ambulancias trasladaron al párroco con signos vitales hacia una casa de salud cercana, el equipo médico de urgencias no logró revertir las severas complicaciones derivadas del severo traumatismo craneoencefálico, confirmándose su deceso poco tiempo después de su ingreso hospitalario. Mediante un comunicado oficial, la Arquidiócesis de Guayaquil expresó sus condolencias y pidió oraciones por el eterno descanso de quien definieron como un abnegado pastor entregado a la misión evangelizadora y al acompañamiento pastoral de los sectores más vulnerables de la feligresía guayaquileña.
La dolorosa pérdida reaviva el luto en el clero local, que en marzo pasado ya había sufrido otro duro golpe cuando dos sacerdotes de la misma arquidiócesis perdieron la vida por ahogamiento en las costas del Guayas tras arrojarse al mar para salvar a un monaguillo que era arrastrado por el oleaje. Cientos de vecinos, feligreses y miembros de la orden redentorista acudieron al templo parroquial para rendir homenaje a Sánchez Molinari y acompañar a su familia religiosa en las honras fúnebres.










