El ciclón avanza por el Pacífico mexicano con vientos de hasta 250 kilómetros por hora y se prevé que toque tierra en costas jaliscienses
Las costas del Pacífico mexicano enfrentan una situación de máximo riesgo meteorológico ante la inminente llegada del huracán Simón, un poderoso fenómeno de categoría 4 que avanza con vientos sostenidos de hasta 250 kilómetros por hora y rachas que sobrepasan los 305 kilómetros por hora. De acuerdo con los modelos de pronóstico emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro del ciclón se perfila para ingresar a tierra durante la tarde de este domingo en territorio del estado de Jalisco, en las inmediaciones de Cabo Corrientes y Playa Pérula, impactando previsiblemente como un huracán mayor de categoría 3 tras experimentar una leve interacción costera previa.
Máxima emergencia y evacuaciones preventivas
Ante el peligro inminente, el Sistema de Alerta Temprana para Ciclones Tropicales declaró la Alerta Roja en 28 municipios estratégicos de Jalisco y Colima. La medida de emergencia máxima abarca 22 demarcaciones jaliscienses —incluyendo zonas altamente pobladas y turísticas como Puerto Vallarta, Tomatlán, Cihuatlán y Autlán de Navarro—, así como seis municipios colimenses clave entre los que destacan el puerto comercial de Manzanillo, Tecomán y Armería. Las autoridades de Protección Civil han instado a las comunidades costeras y ribereñas a resguardarse en refugios temporales habilitados, advirtiendo sobre la vulnerabilidad extrema frente a deslizamientos de laderas e inundaciones repentinas.
El organismo meteorológico estableció una amplia franja de prevención por efectos de huracán que se extiende desde Punta San Telmo, en Michoacán, hasta El Roblito, en Nayarit, incorporando asimismo el archipiélago de las Islas Marías. Los análisis de radar y satélite anticipan acumulados de lluvia extraordinarios superiores a los 250 milímetros en Colima y las franjas costeras de Michoacán, mientras que Jalisco registrará precipitaciones torrenciales de entre 150 y 250 milímetros, acompañadas de una peligrosa marea de tormenta con oleaje de entre seis y ocho metros de altura que ya golpea los malecones del litoral.
Riesgo extendido y vigilancia en el Pacífico
La amenaza no concluirá con el impacto inicial en tierra, dado que la trayectoria proyectada prevé que el sistema degrade paulatinamente su fuerza mientras cruza serranías hacia el estado de Nayarit y prosigue su trayectoria hacia Sinaloa durante el inicio de la semana. Paralelamente, los meteorólogos vigilan la evolución en el mismo litoral de la tormenta tropical Rachel, que de manera simultánea genera vientos fuertes y alto oleaje en la península de Baja California, complicando las condiciones de navegación en todo el noroeste mexicano y obligando a un despliegue coordinado de las fuerzas armadas y cuerpos de auxilio en múltiples entidades federativas.









