La comunicadora había denunciado amenazas nueve días antes de ser baleada en Caraz; la Fiscalía investiga el crimen bajo la figura de sicariato político
La violencia política y el crimen organizado cobraron una nueva víctima en Perú. La reconocida comunicadora social y aspirante al Gobierno Regional de Áncash, Susy Aponte Polo, popularmente conocida en el ámbito periodístico y popular como ‘La China Polo’, fue asesinada a balazos en plena vía pública mientras realizaba un recorrido proselitista en la ciudad andina de Caraz.
El violento ataque ocurrió el sábado 19 de septiembre en las inmediaciones de un concurrido mercado local, donde la candidata de 43 años interactuaba con simpatizantes del movimiento independiente Socios por Áncash rumbo a las Elecciones Regionales y Municipales del 4 de octubre. De acuerdo con registros de videovigilancia y testimonios de testigos, un sicario se aproximó a corta distancia y disparó repetidamente contra ella, provocando su deceso instantáneo y dejando heridas a varias personas del entorno.
Amenazas previas y denuncias contra altos mandos
Lo que ha causado mayor indignación en la sociedad peruana es que Aponte Polo había advertido públicamente sobre el peligro inminente que se cernía sobre su vida apenas nueve días antes del atentado a través de sus plataformas digitales y de su espacio de investigación China Polo Dominical, donde difundía denuncias sobre tramas de corrupción regional, minería ilegal y crimen organizado.
En su última transmisión, la comunicadora afirmó haber recibido llamadas telefónicas de advertencia provenientes desde tres establecimientos penitenciarios diferentes, alertándola sobre la contratación de sicarios para acallarla. En dicho mensaje, apuntó frontalmente hacia el general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Víctor Revoredo Farfán, entonces máxima autoridad de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri): “A mí no me van a callar; exijo que se investigue qué está sucediendo”, reclamó en su video.
Avances judiciales y tres sospechosos detenidos
Tras un rápido despliegue policial posterior al ataque, las fuerzas del orden capturaron a un ciudadano extranjero señalado como el presunto autor material del homicidio. Horas más tarde, el Ministerio Público de Perú confirmó la intervención de otros dos sujetos presuntamente involucrados en la logística criminal: el conductor que facilitó la fuga en motocicleta y un individuo sospechoso de financiar el atentado.
Aunque en una primera instancia el caso fue caratulado bajo la figura de presunto feminicidio, los fiscales a cargo resolvieron reclasificar de oficio la tipificación penal a delito de sicariato agravado, enfocando las pesquisas en determinar la autoría intelectual y los intereses económicos y políticos que ordenaron el crimen.
En medio del estupor generalizado, el general Revoredo fue removido y reasignado por el alto mando policial a la Dirección de Asuntos Internacionales, mientras gremios defensores de los derechos humanos y de la libertad de prensa en América Latina exigen una investigación transparente y exhaustiva para que el asesinato de ‘La China Polo’ no quede en la impunidad.









