El debate general abordará las guerras en Ucrania y Oriente Medio y el impacto de la inteligencia artificial en medio de más de 1,500 reuniones bilaterales
La sede central de las Naciones Unidas en Nueva York se convierte nuevamente en el epicentro de la diplomacia mundial con el inicio del debate de alto nivel del 81.º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la ONU. La cumbre contará este año con la participación presencial de 71 jefes de Estado, 45 jefes de Gobierno, 11 vicepresidentes y medio centenar de ministros de Relaciones Exteriores, según confirmó el portavoz del organismo, Stéphane Dujarric.
La semana diplomática, que se extenderá del martes 22 al lunes 28 de septiembre bajo el lema de restaurar la confianza internacional y acelerar las transformaciones globales, albergará una cifra récord de más de 1,550 reuniones bilaterales y al menos 166 foros paralelos sobre seguridad colectiva y desarrollo sostenible.
Primeros oradores en la tribuna mundial
Siguiendo la estricta tradición del protocolo de Naciones Unidas, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrirá las deliberaciones de los dignatarios, seguido inmediatamente por el mandatario anfitrión, Donald Trump, en su regreso a la gran tribuna de la ONU. La primera jornada de intervenciones incluirá además las alocuciones del rey Abdalá II de Jordania y del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
A lo largo de los días sucesivos subirán al estrado figuras protagónicas de la geopolítica actual como el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski; el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; el mandatario iraní, Masud Pezeshkian; y la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, intervendrá de manera telemática por videoconferencia tras habérsele denegado la visa diplomática de ingreso por parte del Departamento de Estado.
Guerra, paz y la regulación de la Inteligencia Artificial
Entre los ejes temáticos determinantes de esta 81.ª sesión sobresalen la escalada bélica en el este de Europa, la crisis humanitaria en la Franja de Gaza y Líbano, y la imperiosa necesidad de fijar marcos regulatorios éticos y vinculantes sobre el avance de la inteligencia artificial.
El secretario general, António Guterres, exhortó a los líderes congregados a superar las divisiones geoestratégicas que paralizan al Consejo de Seguridad: “El mundo no puede permitirse un orden fragmentado donde el derecho internacional sea opcional; necesitamos compromisos concretos y valentía política para preservar la paz mundial”, enfatizó.








