El expresidente se negó a cancelar su mitin en Durant y completó el trayecto por carretera desde Texas a toda velocidad debido al mal tiempo.
Un severo temporal que impidió el despegue de aeronaves y helicópteros oficiales en Texas obligó a la comitiva de Donald Trump a realizar un frenético traslado por carretera interestatal hacia Oklahoma, donde la caravana presidencial alcanzó velocidades cercanas a las 100 millas por hora para cumplir con un acto político multitudinario.
El desplazamiento terrestre, que conectó las instalaciones de la planta Peterbilt en Denton con la localidad de Durant a lo largo de un trayecto de aproximadamente noventa millas, registró picos de hasta 98 millas por hora en los vehículos blindados del convoy, según reportaron periodistas y corresponsales que viajaban junto a la delegación de seguridad.
A través de sus canales oficiales en redes sociales, el exmandatario explicó a sus seguidores congregados que, ante las advertencias meteorológicas que imposibilitaban el uso de las naves gubernamentales, desestimó cualquier propuesta de suspensión o aplazamiento del evento y ordenó viajar inmediatamente por tierra para respaldar a los candidatos republicanos estatales en el ciclo electoral.
Pese a llegar con dos horas de retraso provocadas por la contingencia climática, Trump fue recibido por cientos de simpatizantes que aguardaron bajo la lluvia en Durant, donde el líder político agradeció la fidelidad del electorado en los 77 condados de la entidad y reiteró su llamado a la movilización masiva de las bases de cara a las próximas elecciones generales.









