El Departamento de Salud del Estado de Oklahoma advierte sobre la letalidad del virus tras detectar el contagio en el oeste de la entidad, instando a vacunar a las mascotas y evitar el contacto con fauna silvestre
Las autoridades sanitarias de Oklahoma emitieron un llamado urgente de prevención tras confirmarse que un zorrillo dio positivo por rabia en la localidad de Elk City, situada en el condado de Beckham. El hallazgo, certificado por el Departamento de Salud del Estado de Oklahoma (OSDH, por sus siglas en inglés), activó los protocolos de vigilancia epidemiológica en la región occidental de la entidad, recordando a las familias la importancia crítica de adoptar medidas preventivas frente a una enfermedad viral que resulta invariablemente mortal una vez que se manifiestan los primeros síntomas clínicos.
Desde la agencia estatal subrayaron que los zorrillos constituyen el principal reservorio natural y vector de propagación de la rabia en el territorio de Oklahoma, aunque el virus también se detecta con periodicidad en murciélagos, caballos, ganado bovino, gatos, perros y otros mamíferos. La transmisión hacia los seres humanos y las mascotas ocurre principalmente a través de la saliva inoculada mediante mordeduras o rasguños de animales infectados, por lo que cualquier contacto directo con fauna silvestre representa un riesgo inminente que no debe subestimarse.
Ante este escenario, los epidemiólogos del OSDH reiteraron que la principal barrera de contención comunitaria radica en mantener al día el esquema de vacunación antirrábica de todas las mascotas domésticas, asegurándose de que las dosis sean administradas y certificadas por un veterinario con licencia profesional. De igual forma, las autoridades aconsejan a los padres de familia instruir a los menores para que jamás intenten acariciar, alimentar ni acercarse a animales salvajes o callejeros, advirtiendo que incluso perros y gatos en situación de abandono pueden portar el patógeno sin exhibir señales visibles en etapas tempranas.
En caso de encontrar ejemplares silvestres heridos, enfermos o fallecidos dentro de propiedades residenciales, la recomendación oficial es no manipularlos bajo ninguna circunstancia y comunicarse de inmediato con las brigadas locales de control animal. Asimismo, los especialistas recalcan que ante cualquier rasguño o mordedura es imprescindible lavar la herida de inmediato con abundante agua y jabón durante varios minutos, para luego acudir sin demora a un centro de atención médica, donde los profesionales de la salud evaluarán la necesidad de iniciar el tratamiento profiláctico posexposición antes de que el virus alcance el sistema nervioso central.













