La formación respaldada por Vladímir Putin aseguró el control de la Duma Estatal en unos comicios marcados por acusaciones de fraude en el voto electrónico
El partido oficialista del Kremlin, Rusia Unida (RU), revalidó con amplia holgura su mayoría parlamentaria tras imponerse con el 57,31% de los sufragios en las elecciones legislativas desarrolladas a lo largo de las últimas tres jornadas en toda la Federación Rusa, según los primeros cómputos oficiales difundidos este domingo por la Comisión Electoral Central (CEC).
La fuerza gobernante, cuya campaña política contó con el respaldo directo del presidente Vladímir Putin, consolidó así su dominio absoluto sobre la Duma Estatal (cámara baja parlamentaria), garantizando el control de al menos la mitad de los 450 escaños que se asignan mediante el sistema proporcional de listas partidarias.
Distribución del arco parlamentario
Con más del 17% de las actas formalmente escrutadas, el segundo lugar fue ocupado por el Partido Comunista de la Federación Rusa (PCFR), que cosechó el 13,89% de los respaldos. En tercer término se ubicaron los ultranacionalistas del Partido Liberal Democrático de Rusia (LDPR) con el 9,29%, seguidos por la agrupación liberal Nueva Gente con el 7,97% y el movimiento Rusia Justa con un 5,09%, completando el grupo de formaciones que superaron la barrera legal para ingresar al parlamento.
Tras la divulgación de las tendencias irreversibles, el presidente de Rusia Unida y exmandatario ruso, Dmitri Medvédev, celebró el resultado manifestando que “los ciudadanos de nuestro país ratificaron con contundencia su plena confianza en la principal fuerza política de la nación”.
Controversia por el voto digital y denuncias opositoras
La presidenta de la autoridad electoral, Ella Pamfílova, destacó que la participación global superó el 56% del censo electoral, marcando un incremento respecto a las elecciones legislativas previas de 2016 y 2021.
Sin embargo, la jornada no estuvo exenta de severas críticas y acusaciones de irregularidades. Dirigentes de la oposición independiente y del único partido formalmente pacifista del país, Yábloko —excluido de la contienda por listas partidistas—, denunciaron maniobras de manipulación centradas en la obligatoriedad del voto electrónico telemático, sistema que otorgó a Rusia Unida casi el 50% de las preferencias digitales y que fue señalado por observadores en el exilio como una herramienta para opacar la fiscalización en los colegios electorales.
Por su parte, el canciller ruso Serguéi Lavrov descartó cualquier impacto diplomático exterior sobre el proceso, afirmando que Rusia “repelió con éxito los intentos occidentales por deslegitimar los comicios y presentarlos como carentes de garantías democráticas”.








