El precio internacional del petróleo registró un importante repunte durante la apertura de los mercados asiáticos este lunes, impulsado por el aumento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, particularmente en la zona del estrecho de Ormuz.
Los inversionistas reaccionaron a reportes sobre nuevos incidentes en la región, así como a señales de un posible reinicio de negociaciones entre Irán y Estados Unidos, lo que generó volatilidad en los mercados energéticos.
En este contexto, el crudo WTI —referencia en Estados Unidos— subió alrededor de 6.1%, alcanzando los 87.63 dólares por barril en las primeras operaciones del día. Por su parte, el Brent del mar del Norte, indicador clave en Europa, avanzó cerca de 5.7%, situándose en 95.50 dólares.
El comportamiento del mercado ocurre tras una semana previa marcada por caídas en los precios, reflejando la sensibilidad del sector ante cualquier evento político o militar en zonas estratégicas.
Uno de los puntos clave es el estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, considerado una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial. Se estima que por esta vía circula cerca del 20% del consumo global diario, lo que la convierte en un factor determinante para los precios.
La incertidumbre aumentó tras reportes de ataques a embarcaciones y restricciones en el tránsito marítimo, lo que ha elevado el temor a interrupciones en el suministro.
En paralelo, el gobierno de Estados Unidos anunció el envío de una delegación diplomática a Pakistán con el objetivo de retomar el diálogo en busca de estabilidad en la región. Sin embargo, persisten acusaciones entre las partes sobre el incumplimiento de acuerdos previos, lo que mantiene la tensión elevada.
Especialistas coinciden en que el petróleo, como recurso estratégico, responde de forma inmediata a los riesgos políticos. Cuando existe la posibilidad de afectaciones en la producción o distribución, los mercados tienden a anticipar una menor oferta, lo que impulsa los precios al alza.








