La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por una abrumadora mayoría de 164 votos a favor, seis abstenciones y el voto en contra de Estados Unidos, una resolución histórica orientada a modernizar la cartografía global oficial para representar de forma fidedigna y proporcional la superficie real de los continentes.
La iniciativa, impulsada por Togo con el respaldo unánime de la Unión Africana y países de la Unión Europea, insta a los organismos de la ONU, a la Unesco, a los centros educativos y a los medios de comunicación internacionales a sustituir progresivamente la tradicional proyección de Mercator por el modelo cartográfico “Equal Earth”, desarrollado en 2018 para corregir las distorsiones geográficas históricas.
Durante siglos, el mapamundi de Mercator —diseñado en 1569 con fines estrictamente marítimos— amplió de manera desmedida las masas terrestres ubicadas en altas latitudes septentrionales como Europa y América del Norte, mientras reducía drásticamente las dimensiones del continente africano y de las regiones del hemisferio sur, mostrándolo erróneamente con un tamaño similar al de Groenlandia cuando en realidad es catorce veces más grande.
Diplomáticos y líderes africanos celebraron la decisión como un paso fundamental para erradicar el colonialismo visual y cognitivo en la enseñanza de la geografía, mientras que la delegación estadounidense cuestionó el debate al considerarlo una discusión ideológica sobre la representación cartográfica.








