La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que el conflicto en Medio Oriente podría tener consecuencias importantes para la economía de la Unión Europea, especialmente por las afectaciones en el suministro de energía.
En una comunicación dirigida a los líderes del bloque, la funcionaria señaló que una interrupción prolongada en el flujo de petróleo y gas desde la región del Golfo Pérsico podría generar un impacto significativo en distintos sectores económicos.
Como resultado de esta situación, Europa ya ha tenido que asumir un gasto adicional de aproximadamente 6 mil millones de euros para garantizar el abastecimiento de combustibles fósiles.
Ante este escenario, Von der Leyen pidió a los países miembros implementar estrategias que permitan contener los costos de la energía, tanto para los hogares como para las empresas, con el objetivo de mitigar los efectos económicos.
La presidenta también describió el conflicto como una crisis regional con implicaciones globales, que no solo afecta el ámbito energético, sino también áreas como el comercio, las finanzas, el transporte y las cadenas de suministro, además de provocar desplazamientos de población.
Uno de los puntos más sensibles es el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio internacional de petróleo. Se estima que cerca del 20% del crudo mundial transita por esta zona, la cual ha visto afectada su operación tras el aumento de tensiones en la región.
De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, el volumen de exportación de petróleo a través de esta ruta se ha reducido considerablemente, situándose por debajo del 10% en comparación con los niveles previos al conflicto.








