A un mes del arranque de la Copa Mundial 2026, el torneo organizado por México, Estados Unidos y Canadá ya genera conversación no solo por lo deportivo, sino también por el entorno político y económico que lo rodea. La FIFA proyecta ingresos millonarios con la edición más grande en la historia del futbol, mientras aficionados y selecciones se preparan para una competencia que promete alta intensidad dentro y fuera de la cancha.
El torneo iniciará el próximo 11 de junio en el renovado estadio Azteca y concluirá el 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Por primera vez participarán 48 selecciones nacionales, en una edición que abarcará tres países sede y millones de espectadores alrededor del mundo.
Sin embargo, la antesala del campeonato ha estado marcada por temas geopolíticos y cuestionamientos hacia la organización del evento. La situación internacional entre Estados Unidos e Irán, además del conflicto en Gaza, ha generado inquietud sobre el ambiente que rodeará a algunas selecciones participantes.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, reiteró que Irán mantiene su lugar asegurado en la competencia. Aun así, declaraciones recientes del presidente estadounidense Donald Trump provocaron debate tras poner en duda la conveniencia de la participación iraní por motivos de seguridad.
La Federación Iraní de Futbol confirmó que su equipo asistirá al Mundial, aunque pidió garantías relacionadas con seguridad, procesos migratorios y trato respetuoso para jugadores y cuerpo técnico. Días atrás, integrantes de la delegación iraní denunciaron dificultades para ingresar a Canadá durante actividades oficiales vinculadas con la FIFA.
En el aspecto económico, otro tema que ha generado críticas es el costo de los boletos. Muchos aficionados han señalado que los precios son considerablemente más altos en comparación con Qatar 2022, especialmente en partidos de gran demanda. Aunque la FIFA aseguró que existirían entradas accesibles, estas han sido limitadas.
Gianni Infantino defendió la política de precios argumentando que el torneo forma parte del mercado deportivo y de entretenimiento más importante del mundo. A pesar de ello, incluso figuras públicas y seguidores del futbol han cuestionado los costos actuales para asistir a los encuentros.
Además, representantes del sector hotelero en Estados Unidos reconocieron que las reservaciones no avanzan al ritmo esperado. Factores como los elevados gastos de viaje y las restricciones de visado han influido en la respuesta de algunos aficionados internacionales.
En lo deportivo, las selecciones también enfrentan preocupación por posibles lesiones de jugadores clave antes del inicio del campeonato. España sigue de cerca la recuperación de Lamine Yamal, Argentina monitorea a Cristian “Cuti” Romero y Brasil mantiene expectativa sobre Estêvão y la posible convocatoria de Neymar bajo el mando de Carlo Ancelotti.
Pese a las controversias, la FIFA confía en que el protagonismo recaiga finalmente en el futbol y en la emoción que genera una Copa del Mundo que busca romper récords de audiencia, asistencia e ingresos.








