La edición de la Met Gala coorganizada por Jeff Bezos y Lauren Sánchez Bezos se ha visto envuelta en controversia antes de su celebración en Museo Metropolitano de Arte, debido a manifestaciones de activistas que cuestionan la influencia de los multimillonarios y sus presuntos vínculos políticos.
El colectivo de izquierda “Everyone Hates Elon” convocó a protestas y campañas de boicot contra el evento, señalando a Bezos y a Amazon por supuestamente respaldar políticas migratorias y acciones bélicas impulsadas por el gobierno de Donald Trump. Las críticas han generado debate en redes sociales y entre sectores progresistas.
Como parte de las manifestaciones, activistas instalaron anuncios satíricos en distintos puntos de Nueva York, donde comparan la gala con ejemplos históricos de desconexión social y “ignorancia voluntaria”. Además, realizaron intervenciones artísticas dentro y fuera del recinto para llamar la atención sobre las condiciones laborales en Amazon.
Entre las acciones más comentadas se encuentran pequeñas botellas simbólicas dejadas dentro del museo y proyecciones de entrevistas con trabajadores de Amazon en edificios emblemáticos de la ciudad, con el objetivo de visibilizar denuncias laborales y desigualdades económicas.
La polémica también alcanzó a figuras públicas y políticos locales, algunos de los cuales optaron por no asistir al evento y expresaron su respaldo a trabajadores textiles y movimientos sociales, en lugar de participar en la gala benéfica.
Paralelamente, activistas y creadores de contenido advirtieron que algunas celebridades podrían enfrentar críticas por asistir al evento, especialmente aquellas relacionadas con posturas contra la inmigración o cercanas a agencias como ICE, al considerar a Bezos una figura ligada a problemáticas sociales que actualmente generan controversia en Estados Unidos.









