El gobierno de Estados Unidos anunció la designación del Primeiro Comando da Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV), considerados los principales grupos criminales de Brasil, como organizaciones terroristas globales, una decisión que ha generado atención internacional y reacciones políticas en ambos países.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que ambas estructuras criminales representan una amenaza significativa debido a sus operaciones violentas y a la expansión de sus redes fuera del territorio brasileño. Según el funcionario, estos grupos estarían involucrados en ataques contra fuerzas de seguridad, funcionarios públicos y civiles.
Aunque inicialmente se esperaba que la medida entrara en vigor en junio bajo la categoría de Organización Terrorista Extranjera, Washington confirmó que la clasificación aplicada será la de “Terroristas Globales Especialmente Designados”, lo que permite imponer sanciones y restricciones financieras internacionales.
La decisión ocurre días después de que el senador brasileño Flávio Bolsonaro solicitara públicamente al presidente Donald Trump que el PCC y el CV fueran reconocidos como organizaciones terroristas. El legislador aseguró que realizó la petición durante una visita a la Casa Blanca en medio del ambiente previo a las elecciones presidenciales en Brasil.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, señaló en Washington que estas organizaciones representan una amenaza directa para la seguridad pública y que requieren una respuesta internacional coordinada.
El tema ha provocado debate político en Brasil, donde distintos sectores analizan el impacto diplomático y de seguridad que podría generar la medida anunciada por Estados Unidos.









