La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) confirmó una nueva reducción en el número diario de buques autorizados a transitar por la vía interoceánica, una medida de contingencia implementada para conservar las reservas de agua dulce severamente afectadas por la prolongada sequía asociada al fenómeno meteorológico de El Niño.
La falta sostenida de precipitaciones en la región ha disminuido de manera crítica los niveles operativos de los lagos artificiales Gatún y Alhajuela. Estos embalses no solo alimentan el sistema de esclusas indispensable para el paso de la navegación comercial entre el océano Atlántico y el Pacífico, sino que también constituyen la principal fuente de agua potable para gran parte de la población panameña.
Como consecuencia de estas restricciones y la reducción paulatina de cupos de reserva, decenas de embarcaciones comerciales —incluidos portacontenedores, graneleros y buques cisterna— registran prolongados tiempos de espera en ambos accesos del canal. La disrupción en este paso clave, por el que transita alrededor del 6 % del comercio marítimo mundial, incrementa la presión sobre las rutas de suministro y podría encarecer los costos de flete a nivel internacional.
Las autoridades de la vía marítima instaron a las empresas navieras a adaptar sus cronogramas operativos y a utilizar con eficiencia las herramientas de reserva previas. Asimismo, enfatizaron que mantendrán una vigilancia constante sobre el comportamiento climático y la cuenca hidrográfica para ajustar las medidas operativas en cuanto las condiciones pluviométricas se normalicen.









