El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó el hallazgo de partículas de material nuclear no declarado en territorio sirio, un descubrimiento que vuelve a poner bajo escrutinio los antecedentes del programa atómico no divulgado del país del Cercano Oriente. De acuerdo con el más reciente informe del ente regulador de las Naciones Unidas, los análisis realizados a muestras ambientales revelaron la presencia de partículas de uranio antropogénico que no habían sido notificadas formalmente a los inspectores internacionales.
El reporte técnico detalla que la localización de estas partículas de uranio procesado sugiere la realización de actividades nucleares no salvaguardadas en instalaciones que no formaban parte de la declaración oficial del gobierno sirio. Ante esta evidencia, la dirección general del OIEA solicitó a las autoridades de Damasco brindar una cooperación plena, transparente y sin dilaciones para esclarecer el origen, la naturaleza y el destino final de los materiales detectados.
Las indagaciones sobre el historial nuclear de Siria se han mantenido abiertas durante años, especialmente tras la destrucción en 2007 del emplazamiento de Al-Kibar en Dair Alzour, una instalación que el organismo internacional evaluó como un reactor nuclear en construcción no declarado. Desde entonces, la comunidad internacional ha presionado para obtener acceso a ubicaciones conexas y documentación de respaldo para verificar el cumplimiento estricto de los acuerdos de no proliferación.
El reciente hallazgo reaviva las alarmas globales respecto a la seguridad atómica y la trazabilidad de materiales sensibles en la región. El Consejo de Gobernadores del OIEA analizará las conclusiones de este informe en sus próximas sesiones de trabajo, donde se evaluará la adopción de nuevas medidas diplomáticas e inspecciones complementarias para garantizar la verificación atómica en suelo sirio.








