¡La Navidad está aquí y con ella, los deliciosos peligros de la temporada!
Entre ponches, cenas y postres, es fácil ganar algunos “regalos” no deseados en forma de kilos extra. Pero no temas, aquí te traemos consejos básicos (y divertidos) para mantener la balanza en paz durante estas fiestas.
Baila al Ritmo de la Navidad: ¡Que la música navideña te mueva! Bailar no solo es divertido, sino que también quema calorías. ¡Una forma perfecta de compensar esos bocadillos extra!
El Plato Mágico: Utiliza platos más pequeños para controlar las porciones. Este truco visual te ayudará a comer menos sin sentirte privado. Y recuerda, balance es la clave: un plato colorido es un plato saludable.
Hidratación Festiva: El agua es esencial. Beber un vaso antes de comer puede reducir el apetito. Y si te aburre el agua sola, opta por bebidas naturales sin azúcar, como agua de limón o jamaica.
El Arte de Escoger: Prefiere los alimentos asados y horneados sobre los capeados o empanizados. Además, ¿por qué no acompañar los platillos tradicionales con una ensalada fresca o un caldo ligero?
Sé un Chef Saludable: Ofrece cocinar algún plato para las reuniones. Así tendrás control sobre al menos una opción saludable en la mesa. ¡Y nunca subestimes el poder de una buena ensalada para equilibrar el menú!
Consejos de Expertos:
Consulta a un Nutriólogo: Antes de las festividades, es una buena idea consultar a un nutriólogo. Te ayudará a entender tu rango de peso saludable según tu estatura y actividad física.
Comidas Balanceadas: Come cinco veces al día (tres comidas principales y dos snacks ligeros). Esto mantendrá tu metabolismo activo y evitará que te atiborres en las comidas grandes.
Cuidado con el Azúcar y la Sal: Evita las bebidas azucaradas y controla tu consumo de sal. Estos pequeños cambios pueden tener un gran impacto en tu salud general.








