Bruselas. Más de 70 organizaciones de la sociedad civil expresaron su preocupación por las reformas migratorias que actualmente analiza el Parlamento Europeo, al considerar que endurecen significativamente el enfoque del bloque en materia de asilo y retorno.
Los colectivos firmantes —entre ellos asociaciones europeas y entidades nacionales dedicadas a la defensa de los derechos humanos— advirtieron que las medidas propuestas podrían tener efectos inmediatos en miles de personas migrantes. En su pronunciamiento, solicitaron a los legisladores revisar el texto antes de su aprobación definitiva.
La iniciativa, promovida por la Comisión Europea, contempla la creación de centros ubicados fuera del territorio comunitario para personas cuya solicitud de asilo haya sido rechazada. Estos espacios, denominados “centros de retorno”, buscarían agilizar los procesos de repatriación.
El proyecto también incluye sanciones más estrictas para quienes permanezcan en territorio europeo tras una orden de salida. Entre las medidas planteadas figuran periodos de detención más prolongados y la posible retención de documentos de identidad.
Algunas organizaciones compararon el enfoque con políticas migratorias implementadas en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump, cuando se reforzaron las acciones de control fronterizo y deportación a través del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE).
Aunque la propuesta ya cuenta con el respaldo mayoritario de los Estados miembros, sectores progresistas dentro del Parlamento Europeo y diversas ONG especializadas en migración han manifestado reservas, argumentando que el equilibrio entre control fronterizo y protección de derechos fundamentales debe mantenerse como prioridad.
La discusión continuará en las próximas semanas, en medio de un debate que refleja las distintas posturas sobre el futuro de la política migratoria en Europa.








