La Comisión Europea advirtió que la actual crisis energética derivada de las tensiones con Irán no será temporal, sino que podría extenderse durante un periodo considerable.
La portavoz del organismo, Anna-Kaisa Itkonen, explicó que una parte significativa del suministro energético europeo depende del tránsito por el Estrecho de Ormuz. Según detalló, por esta vía circula cerca del 8.5% del gas natural licuado, el 7% del petróleo y aproximadamente el 40% del combustible para aviación y diésel que consume el bloque.
Debido a las restricciones en esta zona estratégica durante el conflicto, el impacto en el abastecimiento energético ha sido notable. “Todo indica que no se trata de una situación de corto plazo”, señaló la vocera, destacando la importancia global de este paso marítimo.
En paralelo, el exmandatario ruso Dmitri Medvédev consideró que los precios accesibles del petróleo podrían no regresar en el corto plazo, anticipando un escenario de ajustes económicos prolongados en Europa.
En el ámbito diplomático, Irán presentó a Estados Unidos una propuesta de alto el fuego compuesta por varios puntos. Entre ellos destacan garantías de no agresión, el reconocimiento de su control sobre el Estrecho de Ormuz y su derecho a desarrollar energía nuclear con fines propios.
Asimismo, el gobierno iraní planteó el levantamiento de sanciones, la revisión de resoluciones internacionales y la retirada de fuerzas militares extranjeras de la región.
El conflicto, iniciado el 28 de febrero, también ha afectado el transporte aéreo y marítimo en la zona, provocando retrasos, cancelaciones y complicaciones para miles de viajeros, además de alterar rutas clave para el comercio internacional de energía.








