La película Una batalla tras otra, dirigida por Paul Thomas Anderson, se convirtió en la gran protagonista de la edición 98 de los Premios Oscar al llevarse seis estatuillas, incluyendo Mejor película y Mejor dirección.
El filme también obtuvo reconocimientos por casting, montaje y guion adaptado, además del premio a Mejor actor de reparto para Sean Penn, quien no asistió a la ceremonia. La historia aborda temas sociales como la discriminación y el control institucional, centrándose en la defensa de comunidades migrantes frente a operativos injustificados.
Una gala con mensajes sociales y políticos
La ceremonia se celebró en el Dolby Theatre de Hollywood y fue conducida por Conan O’Brien, quien ofreció un monólogo con toques de humor y crítica sobre temas actuales como la tecnología, la libertad de expresión y los desafíos globales.
Durante el evento, varias celebridades aprovecharon la visibilidad para expresar posturas sobre conflictos internacionales, derechos humanos y el futuro de las nuevas generaciones. En la alfombra roja, algunos asistentes portaron símbolos de apoyo a causas humanitarias y mensajes a favor de la paz.
El actor Javier Bardem destacó con un mensaje en contra de la guerra, mientras que otros participantes también hicieron llamados a la responsabilidad social y política.
Otras películas destacadas de la noche
La cinta Pecadores, dirigida por Ryan Coogler, sumó cuatro premios importantes, entre ellos Mejor guion original y Mejor actor principal para Michael B. Jordan. Además, la fotógrafa Autumn Durald Arkapaw hizo historia al ganar en su categoría.
Por su parte, Frankenstein, del cineasta mexicano Guillermo del Toro, obtuvo tres premios en áreas técnicas como vestuario, maquillaje y diseño de producción.
En otras categorías, la actriz Jessie Buckley fue reconocida como Mejor actriz, mientras que la película noruega Valor sentimental, de Joachim Trier, ganó como Mejor película internacional.
Momentos destacados y emotivos
La ceremonia también incluyó un emotivo segmento “In Memoriam”, donde se rindió homenaje a figuras destacadas de la industria. Uno de los momentos más conmovedores fue la presentación musical de Barbra Streisand en honor al legado de Robert Redford.
En general, la gala estuvo marcada por discursos que apelaron a la esperanza, la responsabilidad social y el papel del cine como herramienta de reflexión.










