Asunción, Paraguay. El gobierno de Paraguay se alista para recibir este jueves a un primer grupo de 25 migrantes que no lograron ingresar a Estados Unidos, como parte de un acuerdo bilateral enfocado en la gestión ordenada de la migración.
Este programa surge de un memorando de entendimiento firmado en febrero, el cual busca facilitar el retorno seguro de personas migrantes a sus países de origen o su reubicación en condiciones más estables. La medida posiciona a Paraguay como un actor relevante en la cooperación regional frente a los retos migratorios.
El proceso estará supervisado por la Comisión Nacional para Apátridas y Refugiados, que evaluará cada caso de forma individual. Según lo establecido, el país sudamericano podrá recibir hasta 25 personas al mes, siempre que cumplan con los requisitos de seguridad y revisión de antecedentes.
Por su parte, las autoridades estadounidenses deberán enviar con anticipación la información de los candidatos, otorgando a Paraguay un plazo de hasta tres días para autorizar o rechazar su ingreso, manteniendo así su soberanía en la decisión.
Para asegurar condiciones adecuadas durante la estancia temporal, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) brindará apoyo logístico y económico. Este respaldo incluye alojamiento, alimentación y atención médica básica, evitando que el programa represente una carga directa para el Estado paraguayo.
Aunque no se han detallado las nacionalidades por razones de privacidad, se confirmó que las personas provienen de países de habla hispana en América. También se aclaró que no cuentan con solicitudes de asilo activas en Estados Unidos.
Al llegar a Paraguay, los migrantes recibirán orientación para definir su situación: podrán optar por regresar a sus países de origen o iniciar un proceso legal para residir en territorio paraguayo. En caso de solicitar protección internacional, las autoridades aplicarán los criterios establecidos en la legislación vigente para determinar si califican como refugiados.
Este mecanismo forma parte de una estrategia más amplia de cooperación entre ambos países, que incluye acuerdos recientes para abordar la migración irregular de manera coordinada. Las autoridades destacan que este tipo de iniciativas buscan ofrecer alternativas seguras, respetando los derechos humanos y promoviendo una movilidad más ordenada en la región.









