Los primeros frentes fríos de la temporada azotan a los migrantes en Ciudad Juárez, en la frontera de México con Estados Unidos, donde cientos de indocumentados llevan días varados entre el río Bravo y la cerca de navajas, con temperaturas mínimas de hasta 2 grados.
Un centenar de migrantes, incluyendo niños y mujeres, pernoctan a la altura de la puerta fronteriza 36, frente a la barricada de alambre de navajas que ha colocado Texas, donde soportan temperaturas cercanas al punto de congelación mientras esperan llegar hasta el muro para que Estados Unidos procese sus casos.
Visitadores de la organización Plan Internacional México que acudieron a tomar sus testimonios señalaron que el 60% de estas personas vienen huyendo de la inseguridad en sus países, pero encuentran más violencia ejercida por autoridades en México y por las políticas antiinmigrantes de Texas.








