Riqueza verdadera

Imagen

  “¡Necesito dinero!” “¿Cuánto dinero necesitas?” “¡Mucho! Empiece con 1 y añada ceros hasta que yo diga ‘Basta’ ”.


  ¿Alguna vez tuvo usted una conversación como esta? A veces soñamos con ser muy ricos. ¿Qué haríamos? ¿Renunciar a nuestros trabajos? ¿Comprar un nuevo carro? ¿Viajar?

Air Plumb Heating & Cooling
Superior Staffing

  Aunque es divertido soñar, la realidad es que nosotros somos más ricos que la mayoría de la gente en el mundo. Sin embargo, probablemente no nos sentimos ricos, aun cuando tenemos prácticamente todo para mantener un estilo de vida bastante cómodo. Entonces, ¿por qué no nos sentimos ricos?


  La principal razón es que algo no está bien dentro de nosotros. Tenemos una naturaleza pecaminosa. A esta le gusta confundir las cosas en nuestras mentes de tal manera que constantemente queremos más. Y cuando conseguimos más y nuestra naturaleza parece nunca estar totalmente satisfecha.

Win Shelton Agent

  Jesús ilustra esto en una historia sobre un granjero que tuvo una cosecha muy abundante un año. En vez de donar el excedente para alimentar a los hambrientos o para proclamar cuán generoso había sido Dios con él, pensó sólo en sí mismo. Él planeó construir establos más grandes y relajarse. Pero pronto murió. Toda su riqueza acumulada pasó a otro y él tuvo que enfrentar a Dios.


  Ganar muchas riquezas en este mundo finalmente no vale la pena sin Jesús. Él es nuestra riqueza verdadera. La Biblia dice: “Ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos” (2 Corintios 8:9). Jesús, el eterno Hijo de Dios, dejó el cielo y se humilló a sí mismo para convertirse en humano. Él llevó el castigo de nuestro pecado, incluyendo la codicia que se esconde en nuestra naturaleza pecaminosa. El resultado de su pobreza es que a nosotros se nos otorgan gratuitamente las riquezas de perdón y vida con Dios.


  Cuando pensamos en nuestras vidas, tenemos mucho para dar las gracias a Dios. Aunque podemos no tener todas las riquezas terrenales de nuestros sueños, ¡sí tenemos verdadera riqueza en Jesús!

Economy Square Shopping Center