Más
personas
presentan
complicaciones
asociadas con los body piercing,
los
agujeros
o
perforaciones
que las personas se hacen en diferentes partes
del
cuerpo
para
colocarse
aretes
u
otro
tipo
de joyas. Profesores de la Escuela de Higiene y Medicina
Tropical de Londres identificaron que
por lo menos el 28 por ciento de las personas
que utilizaba body piercieng sufrió complicaciones
como infecciones, sangrado, irritabilidad
u
otro tipo de problema debido
a la falta
de higiene. Por
lo
menos
el
10 por
ciento
de
los
procedimientos
de
piercing
de
los
entrevistados
fue realizado por ellos mismos, por un amigo
o una persona sin experiencia. Estas personas
tuvieron que buscar asistencia médica o de un
especialista para
tratar
la infección. Algunos
casos resultaron tan extremos que terminaron en el hospital, según informó el estudio. Según Fortune Ncube, médico de la Agencia
de Protección Médica de Londres, éste es
el primer estudio que
demuestra la prevalencia
y complicaciones del
body piercing, algo
que
con
el
tiempo
es
más
popular
entre
los
jóvenes. “Muchos
de
los
consejos
son
de
sentido
común”, dijo Ncube. “No trate de hacer esto
usted mismo, esté seguro de que sabe lo sufi-
ciente sobre
el procedimiento al
igual que
la
experiencia de la persona que lo hace y que el
lugar esté limpio e higiénico”. Una de las consecuencias del body piercing
que preocupa a los médicos es la transmisión
de
enfermedades
graves
como
el
SIDA,
la
hepatitis B y C, sífilis y tuberculosis. El aumento de las personas con piercing no
solamente ocurre en Europa. La Mayo Clinic
realizó
un
estudio
similar
donde
identificó
que
el
51
por
ciento
de
los
estudiantes
universitarios
en los Estados Unidos tiene algún
tipo
de
piercing, (sin
contar el agujero
de
la
oreja de uso tan común en las mujeres). En
el
estudio
se
demostró
que
el
38
por
ciento
de
los estudiantes
entrevistados
varones
que tienen un piercing, lo tienen en cualquier
parte de la oreja u otra parte del cuerpo;
el cuatro por ciento lo tiene en la lengua; y un
tres por ciento en la tetilla. Entre
las
mujeres,
el
29
por
ciento
tiene
piercing
en
alguna
parte
de
la
oreja;
un
16
por ciento ha tenido piercing en la lengua; un
seis por
ciento en el pezón; y un 32 por ciento,
en la nariz. El estudio
realizado en Londres arrojó que
la mitad de los piercings en la lengua terminó
en complicaciones. La infección en la boca o en los labios puede
causar
problemas al hablar,
tragar,
masticar
e incluso puede bloquear la garganta. Una
infección
en
el
pezón,
por
su
parte,
puede
ocasionar
cicatrices
y
limitar
la
posibilidad
de amamantar en el futuro.
En el estudio se identificó que: •Hubieron por lo menos 10,503 participantes.
•El
piercing
es
más popular
entre
las mujeres
que entre
los
hombres.
Las mujeres representaron
el
75 por ciento de los
entrevistados.
•Los piercing
son
más
populares
entre las
personas entre 16 y 24 años de edad. •Se reportaron complicaciones en el 28 por
ciento de todos los que tuvieron piercings. De
éstos, el 13 por ciento desarrolló un problema
mayor. •Por los menos siete
individuos reportaron
al menos 10 piercings.





