Julia McGovern quedó impresionada cuando su mamá le envió una solicitud
para ser amigas en Facebook. La hija había estado en la red de socialización por internet desde hacía cuatro años y no tenía idea que su madre supiera siquiera qué era eso.Mundo de encuentros“Era mi mundo”, dijo Julia, de 18 años y residente de Hopkinton, Masachusets. “Ella aún estaba (en la etapa) de enviar correos electrónicos”, agregó. Eso ya no es así. Los padres están atestando los sitios de redes de socialización, en ocasiones para monitorear a sus hijos, pero algunas veces lo hacen por la misma razón que los adolescentes: para comunicarse y compartir.Para algunos adolescentes esto puede percibirse como una intrusión en su espacio virtual. Para otros, se trata simplemente de una nueva manera de estar en contacto con mamá y papá. Ello depende, dicen los expertos,
de qué tan bien se comunican padres e hijos, en línea y fuera de ella.“En general, los adolescentes son más cercanos
a sus padres actualmente que en generaciones
pasadas”, dice Nancy Robinson, estratega de consumo de Iconoculture, una compañía de investigación de tendencias culturales en Mineápolis.Actualmente, los chicos prefieren a menudo pasar tiempo con su padres que estar encerrados en su habitación, señala Robinson.Eso se puede extender fácilmente a los sitios
de socialización en red, los cuales, después
de los mensajes de texto, son el segundo
medio más usado por los adolescentes para comunicarse tecnológicamente, según Don Tapscott, autor de Growing Up Digital
(Creciendo en la era digital, de 1997) y del libro de próxima aparición Grown Up Digital, ambos de la editorial McGraw-Hill Professional.Dylan Akers, de 17 años y residente de Cambridge, Masachusets, incitó a su mamá, Carolyn Bailey, a unirse a Facebook y la ayudó a establecer su página. Bailey, de 46 años, una asesora en salud y preparación física,
dice que ha tenido más conversaciones en Facebook con los amigos de su hijo que con él.“Pienso que todos ven a mi mamá como una mamá genial”, dice Dylan. “Yo soy bastante abierto con ella sobre mi vida. No debo ser demasiado cuidadoso. Lo que sea que ponga allí, no me importa que lo sepa”.Muchos padres sienten que deben monitorear
en internet a sus hijos. Algunos limitan
la exposición de sus hijos a extraños a través de internet utilizando las configuraciones
más estrictas de privacidad.Rod Carveth, de 53 años y residente de New Britain, Connecticut, hizo que su hija adolescente lo incluyera como un amigo cuando ella se suscribió a MySpace y Facebook.
El quería estar seguro de que ella no estaba poniendo en la red algo inapropiado
o revelando información demasiado personal.El tuvo que pedirle que retirara mensajes que contenían lenguaje vulgar.“Comencé mayormente como un inspector”,
dice Carveth, un instructor en la Universidad
de Hartford, cuya hija tiene ahora 16 años. “Desde entonces, he evolucionado al punto en que dejo mensajes como ‘te deseo un buen día; no olvides hacer esto’. Ese tipo de cosas. Y ella ha respondido de la misma manera”, agregó.¿Una invasión?Algunos expertos señalan que los padres que piden ser ‘amigos’ de sus hijos en la red sin ser invitados pueden enviar a los adolescentes
un mensaje de que no confían en ellos.Michael Solomon, un profesor de mercadotecnia
de la Universidad Saint Joseph’s en Filadelfia, dice que los adolescentes que colocan fotografías sugerentes o mensajes inapropiados bloquearán el acceso de sus padres a la información de todas formas.“Puede tener un efecto contraproducente”, señala Solomon. “Puede avergonzar a los muchachos
y a sus amigos, y crear resentimiento”,
agregó.





