
Aunque la primavera y el verano están consideradas como las estaciones principales para el cuidado del césped, el mantenimiento de un césped saludable es una labor para todo el año. Cada estación implica diferentes retos para el césped y la persona que lo cuida. Como la condición del césped puede afectar grandemente el valor de la propiedad, los dueños de viviendas deben tomar en cuenta las siguientes consideraciones fuera de temporada:
•Invierno: Muchas personas consideran que el invierno implica un “descanso” en el cuidado del césped. Si bien las responsabilidades cotidianas no son tan exigentes, siempre hay cosas que hacer, o al menos evitar, para garantizar que el césped conserve su salud en los meses invernales. Tal vez la precaución más importante al respecto es alejarse del césped cuando esté húmedo, con escarcha o congelado. El paso por el césped cuando está congelado impedirá su reparación en primavera, dejando huellas o secciones de césped muerto hasta que asciendan las temperaturas.
•A fines del invierno: A finales de la estación invernal, que para la mayoría de las regiones ocurre en marzo, use un rastrillo para eliminar la acumulación de césped muerto que se produjo en los últimos meses. El césped muerto es paja que no fomenta la salud en los meses primaverales y veraniegos. Esta época del año también puede ser un momento oportuno para reparar los bordes del césped, pero sólo si la tierra no está congelada.
•A principios de otoño: Cuando corte el césped a principios de otoño, no necesitará hacerlo con tanta frecuencia. Cuando lo haga, eleve la altura de las cuchillas de la cortadora para prepararse con vistas al invierno. En esta temporada deberá recoger las hojas y desechos acumulados en la propiedad. Use un rastrillo ligero para este proyecto, para no dañar la tierra, y hágalo siempre antes de cortar el césped.
•A fines de otoño: Una vez que haya cortado el césped por última vez en la temporada, no quedará otra cosa que recoger las hojas y desechos que se acumulen posteriormente. Es bueno limpiar y examinar a finales de otoño las herramientas, y ver cómo se han desgastado en la primavera y el verano. Si es necesario, reemplace o afile las herramientas que podría utilizar posteriormente.








