E
Si bien a todos los gustaría pensar que nuestras casas no contienen pintura a base de plomo, las residencias más antiguas podrían contenerla, lo cual enfatiza la importancia de que todos conozcamos los peligros que implica esa sustancia.
¿Cuáles son los peligros?Los peligros asociados con pinturas a base de plomo son numerosos, y todos deben ser tomados muy en serio. Como la pintura con plomo puede dañar el cerebro y el sistema nervioso central, las consecuencias negativas de la exposición a la misma pueden ser extremadamente perjudiciales. Entre esas consecuencias figuran las siguientes:• Disminución de los índices de inteligencia.• Trastornos de aprendizaje, trastorno de déficit de atención (ADD), hiperactividad, problemas de memoria.• Dificultades auditivas.• Disminución del crecimiento, deficiencia en la coordinación, dolores musculares y de articulaciones.
¿Quiénes corren más peligros?Tal vez el elemento más aterrador con respecto a la exposición a pinturas con plomo es el segmento de la población que corre más riesgos de sus negativas consecuencias: los niños menores de 6 años, incluyendo los que no han nacido aún. Esto se debe a que el cerebro y sistema nervioso de estos niños están experimentando cambios más rápidos que los de los adultos, y como resultado de ello, sus sistemas absorben más plomo que los de un adulto. Además, los riesgos se incrementan en los niños por su estilo de vida típico, caracterizado por sus juegos en el suelo. Especialmente los más pequeños se llevan cosas (como sus juguetes) a la boca. Esto los hace más propensos a inhalar o ingerir polvo de plomo. Por su parte, los niños nonatos corren riesgos porque las madres con elevados niveles de plomo en la sangre los transmiten al niño que están gestando. Si esto ocurre, el resultado se materializa en bajo peso al nacer, nacimientos prematuros e incluso abortos.
¿Cómo podemos proteger a los niños?La mayoría de las viviendas de la nación que fueron construidas antes de 1978 podrían contener pintura con plomo, además de casi todas las edificadas antes de 1960. Sin embargo, la sola presencia de pintura con plomo no es necesariamente peligrosa. Si la pintura está intacta, o sea, que no se ha deteriorado ni cuarteado, no hay nada que temer. Las personas que residen en casas antiguas deben mantener a toda costa el buen estado de la pintura para que no se deteriore. La pintura descascarada en cualquier área, como ventanas y puertas, donde hay fricción entre superficies pintadas, son zonas de gran preocupación.








