Todos estamos de acuerdo en que
mirarle a los ojos a nuestro futuro
cónyuge y hablar acerca de
las deudas con las que se contribuye al
matrimonio no es muy romántico que digamos.
Por tanto, a nadie sorprende que
el tema no ocupe un lugar prominente en
la lista de prioridades cuando se hace la
planificación de una boda. Sin embargo,
tiene sentido—y un valor indiscutible—
que las parejas se sienten y elaboren un
plan para controlar sus finanzas y cualquier deuda existente antes de que se
consume el matrimonio.
Responsabilícese con sus deudas
Si no está seguro del estatus exacto de sus
deudas, un reporte de crédito le proporcionará
una historia detallada de sus débitos
actuales, y si hay algún pago tardío o moroso.
La primera tarea, y la más importante,
es garantizar que el reporte esté completo
y sea preciso. La información imprecisa
o incompleta puede dañar su calificación
de crédito, y de usted depende analizar los
errores y garantizar que se corrijan. El control
de sus deudas y su historial de crédito
es extremadamente importante, y se pasa
por alto con demasiada frecuencia.
Elabore un plan
Determine cuáles son sus obligaciones
financieras y, en unión de su cónyuge,
creen una estrategia para reducir y eliminar
eventualmente sus deudas. Espere lo
inesperado, y tenga listo un plan de contingencia
en caso de que no pueda seguir realizando
sus pagos debido a la pérdida de su
empleo, un gasto importante e inesperado,
o una emergencia médica. Tenga en cuenta
de que sus deudas actuales pueden limitar
su capacidad de hacer compras relevantes,
y qué impacto ejercerá esta situación
en sus necesidades futuras. Además, tener
hijos es estresante y costoso, aún bajo circunstancias
ideales, por lo que vale la pena
ajustar sus finanzas antes de decidirse a tener
familia.
Reducir o eliminar su deuda
Determine una cantidad realista de la
que pueda disponer cada mes, y un calendario
para el pago de su deuda. Evalúe
en unos cuantos meses el progreso de su
plan, y haga los ajustes necesarios para
saldar lo más posible sin añadir más estrés.
Incluso a pesar de que algunas estrategias
para reducir su deuda pudieran parecer
obvias, no deben pasarse por alto.
Pero lo más importante es no hacer compras
que puedan acumular más dinero a
su deuda. Póngase en contacto con sus
acreedores y trate de negociar una tasa
de interés más baja. Esto puede o no ser
posible, pero las parejas no lo sabrán si
no lo intentan.
A la hora de pagar sus deudas, eliminen
primero aquellas que tienen intereses
más altos. Traten de transferir deudas a
una tarjeta con una tasa de interés menor.
Además, pueden buscar formas de reducir
gastos viviendo con menos. Esto les dejará
más espacio para disfrutar su nueva vida, y
permitirá que cada una de las partes mejore
su historial de crédito. El primer paso para
el éxito financiero es hacer un plan. Y todas
las medidas posteriores deben incorporarse
a ese plan.





