Indispensables compradores fronterizos
El dinero que gastan los visitantes
mexicanos en ciudades fronterizas
como Tucson mantiene a flote a los
pequeños y grandes comercios que de otro
modo solo registrarían pérdidas por la mala
situación económica en EU.
Otra visión del mexicano
Para Felipe García, vicepresidente
de Asuntos de la Comunidad y Mercadotecnia
de México para la Oficina de
Visitantes y Convenciones de Tucson, la
situación económica del país ha cambiado
la perspectiva sobre el turista mexicano.
“Ha adquirido una mayor importancia
para los negocios en Estados Unidos”,
dijo.
De acuerdo con las más recientes estadísticas
de la Oficina de Turismo de
Arizona, entre julio de 2007 y junio
de 2008, 24.4 millones de mexicanos
cruzaron la frontera por un puerto de
entrada terrestre o aéreo para visitar el
estado.
Estos visitantes generaron $2,700 millones
a la economía local, un importante
incremento si se compara con las cifras del
2001, cuando esta cantidad se calculaba en
$963 millones anualmente.
Buenos compradores
Las cifras, sobre la base de un estudio de
la Universidad de Arizona (UA), revelan
que la región más beneficiada con el flujo
de turistas del vecino país fue Tucson,
donde se calcula que los visitantes mexicanos
contribuyen con $968.7 millones
anualmente.
“La presencia del visitante mexicano se
ha convertido prácticamente indispensable
para muchos negocios, el turista mexicano
no compra solamente un par de zapatos,
sino compra el atuendo completo”, afirmó
García.
Sostuvo que para atraer este mercado,
muchos negocios han puesto en marcha
cambios en sus operaciones como la contratación
de empleados bilingües y promociones
especiales dedicadas solamente a
los mexicanos.
El vicepresidente aseguró que el interés
por al turista mexicano ya no solo
es de pequeños y medianos negocios,
sino de grandes y reconocidas cadenas
que incluso cuentan con presencia en
México.
Manifestó que pese a la devaluación
que ha sufrido el peso mexicano, esto no
ha sido un obstáculo para que el visitante
continúe cruzando la frontera y haciendo
sus compras de fin de año en las tiendas
de Tucson.







