El boxeador David Benavidez firmó una actuación contundente al derrotar por nocaut en seis asaltos a Gilberto Ramírez, arrebatándole los cinturones crucero de la AMB y la OMB en una intensa velada celebrada en la T-Mobile Arena.
El enfrentamiento generó gran expectativa al tratarse de dos peleadores con raíces mexicanas. Aunque Benavidez nació en Estados Unidos, siempre ha manifestado su identidad como pugilista mexicano, lo que añadió un ingrediente especial a la función.
Desde los primeros rounds, Ramírez intentó imponer condiciones con su mayor peso y presión constante. Sin embargo, Benavidez mostró paciencia y estrategia, apostando por el contragolpe y una precisión notable que poco a poco inclinó la balanza a su favor.
El momento clave llegó en el cuarto asalto, cuando Benavidez conectó un golpe certero que envió a Ramírez a la lona. Aunque logró ponerse de pie antes del conteo final, el castigo ya era evidente, especialmente en su rostro.
Para el sexto episodio, la superioridad del nuevo campeón era clara. Una combinación de golpes rápidos y bien colocados terminó por detener al sinaloense, quien no pudo continuar ante el castigo recibido.
Con este triunfo, Benavidez suma un nuevo logro a su carrera, convirtiéndose en campeón en tres divisiones: supermediano, semipesado y ahora crucero, consolidando su lugar entre los nombres más destacados del boxeo actual.
En otra pelea destacada de la noche, Jaime Munguía se coronó campeón supermediano de la AMB tras imponerse a Armando Reséndiz.








