La cifra oficial de homicidios al cierre de 2023 en El Salvador se situó en 194, un 60.8 por ciento menos que las reportadas en 2022, según indicó este martes a EFE un enlace de prensa de la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia.
Esta cifra representa una disminución de 301 homicidios respecto a los 495 que el Gobierno salvadoreño computó en 2022, cifra que fue cuestionada por organizaciones humanitarias por no incluir todas las muertes violentas.
Sin dar una cifra concreta, el presidente salvadoreño y candidato a la reelección inmediata, Nayib Bukele, publicó en su cuenta de X (antes Twitter) este lunes que “El Salvador cierra el año más seguro en toda su historia y se convierte en el país con la tasa de homicidios más baja de toda Latinoamérica”.
Las autoridades salvadoreñas atribuyen la baja en los homicidios durante el Gobierno de Bukele a su Plan Control Territorial y a la suspensión de garantías constitucionales mediante un régimen de excepción vigente desde marzo de 2022 y que acumula 21 extensiones.
Esta medida fue aprobada en el Congreso, de amplia mayoría oficialista, tras una escalada de asesinatos en marzo de 2022 que se cobró la vida de 80 personas en tres días y fue atribuida a las pandillas.
Una investigación del medio local El Faro señala que esta alza se dio tras la ruptura de un supuesto pacto entre el Gobierno y las maras.








