En Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su respaldo a una posible prohibición de las plataformas de apuestas en línea, un sector que mueve más de 4 mil millones de dólares anuales y posiciona al país como uno de los mercados más relevantes a nivel global.
El mandatario, quien buscará la reelección en octubre, advirtió que el crecimiento de estas plataformas ha tenido consecuencias negativas en la economía familiar. Señaló que el endeudamiento en millones de hogares se ha incrementado, lo que calificó como una situación preocupante.
Durante una entrevista con el medio ICL Noticias, Lula afirmó que, de depender de su decisión, cerraría estas plataformas. Sin embargo, reconoció que cualquier medida deberá pasar por el Congreso, donde existen posturas divididas debido a la cercanía de algunos legisladores con la industria del juego.
Las apuestas deportivas en línea fueron legalizadas en 2018 bajo la administración de Michel Temer. Posteriormente, el actual gobierno impulsó regulaciones en 2025 tras intentos fallidos el año previo.
De cara al Copa Mundial de la FIFA 2026, la administración brasileña también evalúa aumentar los impuestos a estas empresas, que actualmente aportan un 12% de sus ingresos.
Por su parte, representantes del sector han defendido la necesidad de reglas claras para garantizar transparencia, aunque advierten que mayores cargas fiscales podrían afectar la competitividad frente a operadores internacionales que no cumplen con las mismas obligaciones.
Datos recientes de organismos comerciales indican que más del 80% de las familias brasileñas tienen algún tipo de deuda, el nivel más alto en más de una década. Algunos especialistas vinculan esta tendencia con el auge de las apuestas digitales.
El debate también ha generado críticas de diversos sectores sociales, que cuestionan el papel de estas plataformas en el deterioro financiero de los hogares. A pesar de ello, la industria mantiene fuerte presencia en el futbol local, patrocinando a numerosos clubes y contando con figuras como Vinícius Júnior, Ronaldo Nazário y Roberto Rivellino en campañas promocionales.









