La principal central obrera de Argentina confirmó la convocatoria a una huelga general el mismo día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, iniciativa que ya cuenta con media sanción del Senado.
El proyecto propone cambios significativos en el mercado laboral: modificación del esquema de indemnizaciones, posibilidad de pagos en especie, ampliación de la jornada laboral hasta 12 horas en determinados casos y ajustes en la regulación del derecho a huelga, entre otros puntos. El oficialismo sostiene que estas medidas buscan reducir la informalidad —que supera el 40%— y promover la creación de empleo formal.
Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) calificaron la reforma como “regresiva” y adelantaron que, si se aprueba sin cambios, analizarán su constitucionalidad en la justicia. La central afirmó que existe “consenso” interno para avanzar con una medida de fuerza sin movilización callejera.
En paralelo, gremios del transporte agrupados en la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (UGATT) anunciaron su adhesión total, lo que podría afectar el servicio terrestre, aéreo y fluvial durante la jornada del debate legislativo.
El tratamiento en Diputados podría darse en los próximos días. El Gobierno busca evitar modificaciones que obliguen a que el texto vuelva al Senado, lo que demoraría su aprobación definitiva antes de la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo.
En las últimas semanas, el proyecto generó manifestaciones frente al Congreso y un intenso debate político y social. Mientras sectores sindicales advierten sobre posibles retrocesos en derechos laborales, el Ejecutivo insiste en que la reforma es clave para dinamizar la economía y formalizar el empleo.









