En Vega Baja, Puerto Rico, el fútbol americano no suele ser protagonista. Sin embargo, el domingo por la noche el ambiente fue distinto. Decenas de vecinos instalaron una pantalla gigante en la plaza municipal, no para seguir el partido, sino para ver a uno de los suyos: Bad Bunny. La emoción no fue deportiva, sino cultural.
Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del artista, protagonizó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl con una presentación íntegramente en español que rompió récords de audiencia. De acuerdo con cifras preliminares de NBC, más de 135.4 millones de personas siguieron el evento por televisión, número que podría ascender a 142.3 millones al considerar streaming y visualizaciones fuera del hogar.
Entre los asistentes en Vega Baja estuvo Madeline Miranda, maestra jubilada que dio clases al cantante durante su etapa escolar. “Era serio, callado y muy disciplinado”, recordó mientras celebraba el momento histórico del exalumno que hoy representa a Puerto Rico ante el mundo.
Durante 13 minutos, Bad Bunny ofreció un recorrido visual y musical por la vida cotidiana latina. Escenarios como una barbería, un salón de uñas, un puesto de comida y un vendedor de piraguas evocaron la identidad cultural de San Juan y otras ciudades del Caribe. La presentación superó en casi dos millones de espectadores a la edición anterior del medio tiempo, marcando además el primer año en que Nielsen midió con mayor precisión a quienes siguieron el evento desde bares, restaurantes y espacios públicos.
Un contraste de audiencias
Mientras el espectáculo oficial alcanzó cifras históricas, el evento alternativo conservador All American Halftime Show, transmitido por YouTube y encabezado por Kid Rock, registró alrededor de 3 millones de visualizaciones en su punto máximo. La diferencia evidenció el crecimiento de la audiencia latina y su impacto en la industria del entretenimiento global.
Desde el estadio Levi’s, en Santa Clara, California, Bad Bunny ondeó banderas latinoamericanas y rindió homenaje a los paisajes de Puerto Rico. Con ello, ingresó a la lista de presentaciones más vistas del Super Bowl, junto a artistas como Michael Jackson, Lady Gaga y Madonna.
Impacto musical y global
Tras el espectáculo, Apple Music reportó un aumento del 700 % en oyentes del artista a nivel mundial. Además, su álbum Debí tirar más fotos apareció en los rankings de 155 países, alcanzando el número uno en 46 de ellos, incluyendo México, Colombia, España y Brasil. Plataformas como Shazam también registraron un incremento superior al 400 % en interacciones relacionadas con su música.
Mientras millones seguían el evento desde distintas partes del mundo, en Vega Baja el partido pasó a segundo plano. Los vecinos esperaron sentados en sillas de playa para ver triunfar a quien consideran su vecino más famoso: un joven que llevó los sonidos y la identidad latinoamericana al escenario más visto de Estados Unidos.









