En un mundo digital donde casi todo requiere una contraseña —desde revisar el correo electrónico hasta hacer una compra en línea— proteger nuestra identidad digital se ha vuelto más importante que nunca.
Con tantas cuentas, es común que muchas personas usen la misma clave en varios servicios, elijan combinaciones fáciles de recordar o las anoten en cualquier lugar para no olvidarlas. Sin embargo, estas prácticas pueden poner en riesgo tu información personal.
Se estima que cada usuario gestiona entre 70 y 100 contraseñas distintas. Este volumen hace que muchos opten por atajos peligrosos. Lo preocupante es que basta con que una sola contraseña sea robada para comprometer varias cuentas a la vez, lo cual puede derivar en fraudes, pérdida de datos o incluso suplantación de identidad.
Recomendaciones para cuidar tus contraseñas:
- No repitas contraseñas en diferentes cuentas. Si una se ve comprometida, todas tus plataformas estarán en peligro.
- Evita claves predecibles. Combinaciones como “123456”, fechas importantes o nombres de mascotas son las primeras que prueban los ciberdelincuentes.
- No las anotes en papel ni en apps de mensajería. Si pierdes el dispositivo, alguien podría acceder fácilmente a tu información.
- Actualiza tus contraseñas con frecuencia. Esto es especialmente importante en servicios sensibles como tu correo o tu banca en línea.
- Activa la verificación en dos pasos (2FA). Es una segunda barrera que impide accesos no autorizados.
- Usa gestores de contraseñas seguros. Estas herramientas almacenan tus claves cifradas y solo necesitas recordar una contraseña maestra.
Además, protege tus dispositivos (celular y computadora) con medidas como huella digital, reconocimiento facial o códigos de acceso fuertes. Así evitarás que terceros accedan a tus datos, incluso si tienen tu equipo en sus manos.
Hoy más que nunca, perder el control de una contraseña puede ser tan grave como extraviar tu cartera. Adoptar buenos hábitos digitales es una inversión en tu seguridad.