WASHINGTON. – Una socorrista que atendió a una niña que resultó gravemente herida en un accidente de tránsito dijo que más tarde se enteró de que la víctima era su hija de 17 años, quien murió a causa de sus heridas.
Jayme Erickson, una paramédica, no reconoció a su hija debido a sus heridas. Erickson compartió, en las redes sociales, un emotivo relato de la terrible experiencia que vivió. También habló con los medios en una conferencia de prensa.
“Es con un gran pesar y una tristeza profunda e inimaginable que debo escribir esto para informar a mis amigos y familiares de la repentina y horrible pérdida de mi hija, Montana”, escribió Erickson en una publicación pública de Facebook el 18 de noviembre. “Estamos abrumados, con pena y absolutamente destruidos. El dolor que siento no se parece a ningún dolor que haya sentido nunca, es indescriptible”.
Erickson dijo que su “peor pesadilla como paramédico” se hizo realidad el 15 de noviembre. Dijo que ella y su compañero fueron enviados a un accidente al norte de Calgary alrededor de las 4:30 p.m.
“Al llegar encontramos a dos pacientes con heridas, el pasajero quedó atrapado y gravemente herido”, escribió Erickson. “Me senté en el automóvil y atendí a la paciente gravemente herida, haciendo todo lo que pude mientras terminaban de controlar el fuego. La ambulancia aérea de STARS se hizo cargo de la atención de la paciente una vez que la sacamos y la llevamos a (un hospital del área)”.
Erickson dijo que su turno terminó, así que se fue a casa. Fue allí donde se enteró de la desgarradora noticia. “Minutos después de llegar a casa, sonó el timbre de mi puerta”, escribió Erickson. “Mi vida cambió para siempre”.
Ella dijo que los oficiales de la Real Policía Montada de Canadá le dijeron que su hija resultó gravemente herida en un accidente automovilístico.
“El paciente gravemente herido que acababa de atender, era mi propia carne y sangre, mi mini-yo, mi hija, Montana”, escribió Erickson. “Sus heridas eran tan horribles que ni siquiera la reconocí. Me llevaron a FMC para ver a mi bebé y me informaron que sus heridas no eran compatibles con la vida”. Erickson dijo que su hija murió más tarde.
Erickson dijo que su hija tenía éxito en todo lo que se proponía y esperaba convertirse en abogada algún día. Ella donó sus órganos, se pudo comprobar que dos de ellos salvaron vidas.
“Todos extrañaremos mucho a Montana y la queremos mucho”, dijo Erickson en la conferencia de prensa.
Erickson también compartió varias fotos de su hija, así como un obituario, que señala que Montana Dobry fue “una ávida y dedicada nadadora hasta los dieciséis años”. Se clasificó para los Juegos de Verano de Alberta en 2018 y ganó cinco medallas.
El obituario señala que Montana “tocó muchas vidas” y fue descrita como un “pequeño cohete” que “vivirá en los recuerdos que tenemos de ella”.
Erickson dijo que, si bien está agradecida por los 17 años que tuvo con su hija, está desconsolada.
“Estoy destrozada y me quedé pensando. ¿En qué te habrías convertido, mi niña? ¿Quién habrías sido?”. Erickson escribió. “Nunca te veré graduarte y cruzar el escenario, nunca te veré casándote, nunca sabré quién hubieras sido. Te amo más que a nada en este mundo. Apreciaré los recuerdos que creamos y el tiempo que pasamos juntos. Estoy destrozada. Estoy rota. Me falta una parte de mí. Tengo que recoger los pedazos y se espera que continúe”.
Se ha creado un GoFoundMe para ayudar a la familia Erickson, puede acceder mediante el siguiente enlace: https://www.gofundme.com/f/the-erickson-family La causa del accidente es aún desconocida.









