El fentanilo ha causado uno de los mayores problemas de salud pública por adicciones en Estados Unidos, diariamente cobra vidas y las autoridades luchan por combatir el tráfico de este potente y mortal opioide sintético, en el esfuerzo están las incautaciones que el año pasado rompieron récords.
Durante 2023, la Administración de Control de Drogas (DEA) tuvo una incautación anual de 77 millones de pastillas de fentanilo y casi 12,000 libras de esta droga en polvo, cifras sin precedentes en la historia de la agencia.
Aunque es aplaudible que se haya logrado decomisar y sacar de las calles estas cantidades de la droga, preocupa que lo decomisado era equivalente a más de 386 millones de dosis mortales, suficiente para matar a cada estadounidense, incluso sobrando, pues la población estimada de EE.UU. es de 331.9 millones de habitantes.
Otro punto que causa preocupación es que lo decomisado en 2023 era mucho más letal que lo incautado en años anteriores. De acuerdo con el semanario Proceso, siete de cada 10 píldoras analizadas contenían una dosis potencialmente mortal, en comparación con las seis de cada 10 píldoras en 2022 y las cuatro de cada 10 píldoras en 2021.
Frank Tarantino, agente especial de la DEA dio otro dato relacionado con los decomisos, casi un 10% de las drogas incautadas estaban camufladas como otro tipo de sustancia.
El hecho de que el fentanilo se use para cortar otras sustancias ha causado que las muertes por sobredosis aumenten, pues algunas personas ni siquiera saben que lo están consumiendo y solo dos miligramos del opioide sintético son suficientes para causar la muerte.









