Oklahoma City. – Con las temperaturas cayendo en picada durante las noches en Oklahoma, miles de residentes enfrentan el temor recurrente del invierno: las tuberías congeladas. La ola de frío no solo amenaza con dejar los hogares sin agua, sino que un mal manejo de la situación puede derivar en costosas reparaciones por daños estructurales y moho.
Ante este panorama, expertos de Sooner Cleaning and Restoration han emitido una serie de recomendaciones cruciales para proteger las viviendas. La clave, aseguran, es la prevención, pero también saber cómo reaccionar en segundos si ocurre lo peor.
Prevención: El primer paso Para evitar que el agua se cristalice dentro de las cañerías, los especialistas aconsejan mantener un goteo constante en los grifos, especialmente aquellos que dan a paredes exteriores. Además, es vital no apagar la calefacción, incluso si se sale de casa, y dejar abiertas las puertas de los gabinetes bajo los fregaderos para permitir que el aire caliente circule alrededor de las tuberías.
¿Qué hacer si una tubería estalla? Si la prevención falla y una tubería revienta, el tiempo es el enemigo. “Lo más importante que deben saber los propietarios es dónde está la llave de paso principal del agua y cerrarla de inmediato”, advierten desde Sooner Cleaning and Restoration.
Detener el flujo de agua rápidamente es la única forma de mitigar el desastre. Una vez controlada la fuga, el siguiente paso crítico es el secado. No basta con usar toallas; el agua que se filtra en paredes y suelos puede propiciar la aparición de moho en cuestión de 24 a 48 horas. Por ello, se recomienda contactar a servicios de restauración profesional para garantizar que la humedad se elimine por completo y evitar riesgos para la salud a largo plazo.










