Oklahoma City. – En un movimiento estratégico diseñado para fortalecer la red de seguridad social del estado, dos de las organizaciones más influyentes de Oklahoma han anunciado su intención de fusionarse. Family & Children’s Services (FCS), con sede en Tulsa, y Hope Community Services, de Oklahoma City, unirán fuerzas para ampliar el acceso a servicios críticos de salud conductual y tratamiento de adicciones.
Esta colaboración, formalizada mediante una carta de intención, marca el inicio de una fase de diligencia debida que se espera dure entre 90 y 120 días, con el objetivo de cerrar el acuerdo este verano. La fusión no busca simplemente sumar recursos, sino multiplicar el impacto: se proyecta una expansión significativa en la atención de crisis de salud mental y programas de recuperación de abuso de sustancias, áreas donde la demanda ha crecido exponencialmente.
Un Futuro Unificado Bajo los términos propuestos, Hope Community Services operará como una división de FCS, manteniendo su identidad local y programas actuales, pero respaldada por la infraestructura y experiencia clínica de la organización de Tulsa. Líderes de ambas entidades, así como los alcaldes de Tulsa y Oklahoma City, han celebrado la decisión como un paso fundamental para la salud pública. “Una atención de salud mental sólida no es opcional, es fundamental para la seguridad pública y el bienestar”, señalaron autoridades locales, destacando que esta unión evitará la duplicación de costos y permitirá llegar a más familias vulnerables en todo el estado.









