El gobierno de Rusia considera que el conflicto que se intensificó en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán no es una guerra en la que Moscú pueda intervenir para detenerla. Así lo expresó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, durante su conferencia de prensa diaria.
De acuerdo con el funcionario, Rusia observa la situación con preocupación por el posible impacto regional, pero dejó claro que el país no tiene la capacidad de frenar la confrontación. “El conflicto actual no es nuestra guerra”, explicó, al advertir que cualquier escalada militar puede provocar inestabilidad en la región.
Peskov señaló que, ante este escenario internacional, la prioridad del gobierno ruso será proteger su economía y reducir al máximo los efectos que los acontecimientos globales puedan provocar en el país. Según dijo, Moscú debe actuar de acuerdo con sus propios intereses en medio de la incertidumbre internacional.
El portavoz también comentó que Rusia evaluará las consecuencias económicas derivadas de la tensión geopolítica, que ya está generando cambios en los mercados y en el panorama internacional.
En relación con la posibilidad de mediar para detener la guerra, Peskov fue claro al afirmar que Moscú no tiene ese poder. En su opinión, quienes iniciaron las acciones militares son los únicos que podrían tomar la decisión de detenerlas.
El vocero añadió que, aunque Rusia y Irán mantienen un acuerdo de cooperación estratégica que contempla asistencia mutua, hasta el momento Teherán no ha solicitado ayuda militar ni suministro de armamento desde que comenzaron los ataques.
Por otro lado, Peskov se refirió a la situación diplomática relacionada con España, después de que el gobierno español rechazara permitir el uso de bases militares en su territorio para operaciones contra Irán. El portavoz indicó que se trata de un asunto que corresponde resolver directamente entre Estados Unidos y España, ya que Moscú mantiene actualmente una relación limitada con Madrid.
El Kremlin continúa monitoreando el desarrollo del conflicto en Medio Oriente y sus posibles efectos en la estabilidad regional y la economía global.








