Dos palestinos perdieron la vida tras un ataque atribuido a un dron israelí en el centro de la Franja de Gaza, según informaron autoridades sanitarias locales. El incidente ocurrió el martes, cuando una de las víctimas se desplazaba en bicicleta y la otra caminaba cerca de la zona de separación establecida por la tregua.
El Hospital Mártires de Al-Aqsa detalló que ambos hombres fueron alcanzados en el sector oriental de Deir al-Balah, próximo a un área bajo control militar israelí. El centro médico también reportó el ingreso del cuerpo de una mujer que murió por impactos de bala en el campamento de refugiados de Maghazi, ubicado en la zona central del enclave.
Hasta el momento, el ejército israelí no ha emitido comentarios oficiales sobre estos hechos. En ocasiones anteriores, ha señalado que sus operaciones responden a supuestas violaciones del alto al fuego o a amenazas contra sus fuerzas.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Gaza informó que, desde el inicio de la tregua en octubre, al menos 586 palestinos han fallecido, elevando el número total de muertes desde el comienzo del conflicto a más de 72.000. Estos registros, gestionados por autoridades locales, son considerados consistentes por organismos internacionales y expertos independientes.
Aunque el acuerdo de alto al fuego sigue formalmente en vigor, residentes de Gaza aseguran que los episodios de violencia continúan afectando la vida diaria, generando la percepción de que el conflicto no se ha detenido por completo.
No obstante, algunos aspectos del acuerdo avanzan. El cruce de Rafah ha permitido un mayor flujo de personas entre Gaza y Egipto, mientras se discuten iniciativas para establecer una fuerza internacional que contribuya a la seguridad y a la reconstrucción del territorio.
En ese contexto, Indonesia anunció que ha comenzado a preparar personal militar para tareas humanitarias y de reconstrucción en Gaza. Las autoridades del país asiático aclararon que su participación no incluiría acciones de desarme, uno de los puntos más sensibles del proceso de paz.
Mientras tanto, Israel y Hamás mantienen diferencias sobre los plazos de retirada militar y el futuro político del enclave, lo que mantiene la incertidumbre sobre la estabilidad a largo plazo en la región.








