Este año, sólo alrededor del 3% de las personas que han presentado peticiones de residencia recibirán el estatus permanente. Hoy en día, hay cerca de 35 millones de solicitudes pendientes, frente a los 10 millones de 1996.
Durante la videoconferencia: “Un siglo de retrasos en las tarjetas de residencia paraliza el sistema de inmigración y amenaza la economía estadounidense. ¿Se puede arreglar?” organizado por Ethnic Media Services, varios expertos sugirieron que la mejor solución sería levantar los límites y ampliar la migración legal, ya que la economía y el Fondo del Seguro Social se beneficiaría tremendamente.
“El otro beneficio clave de otorgar tarjetas de residencia a este grupo es eliminar estas restricciones del mercado laboral, permitiéndoles aceptar una variedad más amplia de trabajos y avanzar en sus carreras. Y eso también tiene beneficios de productividad”.







