Parece agravarse la situación legal de Virgilio Aguilar, inmigrante guatemalteco, acusado de la muerte de un oficial de policía quien falleció por causas naturales mientras intentaba arrestarlo sin motivo aparente en Jacksonville, Florida.
El centroamericano de 18 años enfrenta cargos relacionados con el deceso de Michael Paul Kunovich, sargento del Departamento del Sheriff del condado de St. Johns, situación que podría condenarlo hasta 30 años de prisión.
Aguilar está acusado de homicidio involuntario agravado y delito grave por resistirse a ser arrestado mientras caminaba por una calle de Jacksonville, la noche del 19 de mayo. Sin embargo, su representante legal argumenta que el fallecimiento del policía ocurrió debido a causas naturales.
Gracias a la cámara corporal que portaba el oficial Kunovich se aprecia cómo éste primero intentó registrarle los bolsillos, lo cual llevó a un forcejeo de caso ocho minutos hasta que el guatemalteco fue derribado e inmovilizado por otros dos agentes policiacos que le aplicaron en varias ocasiones descargas eléctricas a través de pistolas.
A partir del audio de la cámara también se le escucha decir a Virgilio Aguilar en repetidas ocasiones “Lo siento, lo siento” y la frase “No entiendo, no hablo inglés”.
A pesar de ello, continuó siendo violentado por el oficial Kunovich hasta que éste repentinamente se desplomó, lo cual hizo obligatorio trasladarlo a un hospital, sitio donde minutos después murió bajo el dictamen forense de que perdió la vida debido a causas naturales.
Debido a que al acusado se le dificulta tratar de comunicarse en español y no habla inglés, pues se comunica en lengua indígena, algunas organizaciones de derechos humanos han puesto su interés en el caso con el objetivo de evitar que se cometa una injusticia.








