Vuelve tensión entre gobierno e indígenas en Perú

ImagenOrganizaciones indígenas y de derechos
humanos de Perú expresaron
su alarma por la orden de captura
internacional dictada contra líderes nativos,
tres de ellos asilados en Nicaragua, y advirtieron
que forma parte de una persecución
contra el movimiento indígena peruano.
“Esta orden de captura demuestra que el
gobierno no ha cesado en la persecución
contra los líderes nativos”, dijo Daysi Zapata,
quien reemplaza en la presidencia de
la Asociación Interétnica de la Selva Peruana
(Aidesep) a Alberto Pizango, líder
de los indígenas amazónicos, asilado en
Nicaragua.
Pizango, cuya captura internacional pidió
la jueza Carmen Arauco a la Interpol,
dirigió desde Aidesep una protesta campesina
que se saldó con enfrentamientos que
dejaron 34 muertos el 5 y 6 de junio pasado
en la ciudad nororiental de Bagua.
“Los nativos evaluarán pronto de qué
manera responderán ante este atropello del
gobierno”, dijo Zapata.
El pedido de captura internacional incluye
a los hermanos Saúl y Cervando Puerta
quienes, junto a Pizango, recibieron asilo
político del gobierno de Daniel Ortega y
se hallan desde junio en Managua, todos
acusados de presunto delito de sedición y
motín en agravio del Estado.
Además la justicia peruana reclama a
otros dos dirigentes, Marcial Mudarra y
Teresita Antazú, quienes se encuentran en
la clandestinidad desde hace dos meses en
Perú.
La decisión judicial enviada a la Interpol
reclama la “inmediata ubicación y captura
a nivel internacional, con detención preventiva
y posterior extradición vía diplomática”
de los asilados.
Según la jueza a todos ellos “se les imputa
haber hecho en mayo apología a la
sedición y motín, ensalzando a la comunidad
nativa a adoptar conductas violentas y
radicalizar la protesta que se realizaba en
Bagua”.

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