Los peinados de las décadas de los
años veinte hasta los años ochenta
se redescubren en el siglo XXI.
Vintage 2009, una colección inspirada en
los iconos del pasado, refuerza los rasgos
propios de cada rostro con nuevas técnicas
de corte y color. Para que toda mujer pueda
sorprender con una nueva imagen.
Elegancia, naturalidad y romanticismo
son los ejes de este movimiento vintage
que ha trascendido la moda hasta crear un
estilo de vida y que propone una imagen
más dulce y rompedora en referencia a las
líneas sólidas que han definido colecciones
anteriores de moda del cabello.
En esta colección presentada por Revlon
Profesional, el rostro se realza, el frontal y
los contornos son más suaves, se incorporan
más texturas y se juega con los volúmenes.
Así, el cabello adquiere más movimiento
y soltura y la naturalidad y el gesto
definen una feminidad renovada.
El romanticismo de mirar el pasado para
reinventar emociones, de buscar la belleza
que perdura en el tiempo, esencia del movimiento
vintage, es hoy la forma en la que
ven el mundo creadores de todo el mundo.
Hay, no obstante diferentes estilos, dentro
del vintage:
•El estilo Cabaret se inspira en los locos
años veinte de la mano de una provocadora
y vanguardista Josephine Baker
en versión siglo XXI, con un estilo femenino,
elegante, sobrio, sin volúmenes y
absolutamente laminado.
•El estilo Moon Drop acoge el romanticismo,
esencia del movimiento vintage con
un estilo nostálgico para una mujer con carácter
dulce, pero decidida. Cabellos de ondas
suaves y naturales con cuerpo en la parte
frontal y una nuca ligeramente degradada.
•El estilo Diva recuerda los años dorados
del cine americano y pone en la palestra
una mujer actual y sofisticada, con un look
sensual y elegante fruto de un cabello largo
y con volumen gracias a cortes de diferentes
medidas.





