La piel sin humedad es un trastorno
muy frecuente que se origina
porque la epidermis ha perdido su
capacidad de retener suficiente agua, por
lo que presenta un aspecto descamativo y
pierde su característica principal: la elasticidad.
Recomendaciones para recuperar
la lozanía.
La xerósis cutánea o piel de aspecto
seco es un proceso poco conocido, pero
frecuente. Existen factores que pueden
facilitar su aparición, como la predisposición
genética.
También hay situaciones que pueden
precipitar o anticipar la llegada de las alteraciones
dermatológicas, como el envejecimiento
de la piel, las enfermedades concomitantes
o la toma de fármacos que alteran
la composición y función de la piel.
Incluso puede ser un problema estacional,
ya que el tiempo frío y la disminución
de la humedad ambiental que se produce en
el invierno se relacionan con una menor hidratación
cutánea.
Sin embargo, no existe una definición clara
para la sequedad cutánea, ya que también
se puede observar en personas sanas, debido
al régimen de vida, el ambiente o las actividades
del trabajo, señala el dermatólogo
Agustín Alomar, coordinador del Grupo
Asesor de Expertos en Xerosis Cutánea.
Mantener unos hábitos de vida saludables,
seguir una alimentación equilibrada y
variada, hacer ejercicio regularmente, descansar
6-8 horas diarias y utilizar jabones
para la higiene diaria con humectantes y pH
ácido son algunos consejos para ofrecer a la
piel un cuidado adecuado.
Además de estos cuidados generales dirigidos
a cualquier tipo de piel, en el caso de
la piel seca deben utilizarse jabones para la
higiene diaria con humectantes y pH ácido.
Además, deben adquirirse ciertos hábitos
higiénico-cosméticos, como ducharse
con agua templada, evitar la fricción de la
piel seca con esponjas o guantes de baño,
utilizar jabones específicos que no resulten
irritantes.





