Obama afirma que no permitirá la desaparición de la industria automotriz de EEUU

Imagen“No podemos, no debemos y no dejaremos
desaparecer a nuestra industria del automóvil”,
prometió el lunes el presidente
estadounidense, Barack Obama, al presentar en
la Casa Blanca un plan de rescate del sector, al
que advirtió de que deberá realizar un esfuerzo
“sin precedente”.
“Hay empleos que no podrán ser salvados y
plantas que no reabrirán”, avisó Obama, quien
añadió que General Motors y Chrysler, sostenidos
con fondos públicos, deberán tomar “decisiones
difíciles”. En el caso de que los grupos
no presenten planes que permitan volver a la
rentabilidad, es posible que precisen recurrir
al proceso de bancarrota “como un mecanismo
para ayudarles a reestructurarse rápidamente y
emerger fuertes”.
Si emplean esta opción, estas empresas podrán
“limpiar antiguas deudas que les están pesando
para volver a encaminarse”, señaló Obama.
Para ayudar a los fabricantes a sobrevivir,
“será necesario un esfuerzo sin precedentes de
todas las partes (…) para ver a la industria automotriz
superar esta época de dificultades”.
“Este sector es, más que ningún otro, un emblema
del espíritu estadounidense y un símbolo
del éxito de EEUU”, estimó Obama. “Es uno de
los pilares de nuestra economía”. General Motors
anunció luego que considera ahora la posibilidad
de acogerse a la ley de quiebras, eventualidad
que había rechazado hasta el momento,
por el previsible impacto sobre sus ventas en
Estados Unidos.
La Administración de Obama había decidido
emplazar a GM a presentar un nuevo plan
de reducción de costos en 60 días, y a Chrysler
a lograr un acuerdo definitivo con Fiat en
30 días para obtener una nueva ayuda federal,
según las conclusiones de un grupo de trabajo
oficial. Los expertos de este grupo de trabajo,
instalado por Obama para estudiar el caso del
sector automotor, consideran que los planes de
restructuración presentados por los dos grupos
el 18 de febrero “no son viables” en el estado
actual de las cosas.
Según el informe del grupo, el gobierno consideraría
invertir hasta 6.000 millones de dólares
en Chrysler tras los 30 días concedidos para
ayudar a su asociación con Fiat. El texto agrega
con respecto a General Motors que “el gobierno
respaldará el esfuerzo de reestructuración de
GM”, sin decir nada sobre los 16.600 millones
de dólares que solicitó esta empresa. “Su mejor
oportunidad de éxito podría residir en el uso de
la ley de quiebras, de una manera rápida y quirúrgica”,
señala el texto.
“A diferencia de una liquidación, donde una
empresa se desmantela y se vende, o de una
quiebra clásica, donde una empresa puede estancarse
en litigios durante años, una quiebra
bajo tutela -si fuera necesario en este caso- sería
una herramienta que permitiría a GM y Chrysler
deshacerse de sus viejas deudas de manera
que puedan retomar el camino del éxito”, agrega
el informe.
GM había anunciado previamente que reemplazará
a su presidente Wagoner con Fritz
Henderson, hasta ahora su jefe operativo. “Fritz
Henderson, presidente y jefe operativo de GM,
será ahora el director ejecutivo”, anunció la empresa.
Obama dijo el domingo que para superar
la crisis “deben sacrificarse todas las partes involucradas:
gerentes, trabajadores, accionistas,
acreedores, proveedores, agentes”.
Analistas afirman que el gobierno básicamente
está buscando un objetivo de dos vías,
ofreciendo ayuda a corto plazo y a la vez financiamiento
a largo plazo para investigación y
desarrollo. Los fabricantes prometen aumentar
su compromiso para desarrollar vehículos “verdes”,
en compensación a los préstamos adicionales
del gobierno que los ayudarían a evitar el
colapso.
Los cerca de 140.000 trabajadores de GM y
Chrysler no son los únicos empleos que están
en juego, en momentos en que el desempleo en
Estados Unidos acaba de alcanzar un nivel récord
en 25 años. Con la sucursales y los subcontratistas,
millones de puestos de trabajo corren
peligro y el futuro económico del medio oeste
norteamericano está amenazado, según los sindicatos.
Por su parte, la Adminstración estadounidense
anunció este lunes que respalda las garantías
de nuevos vehículos comprados a General Motors
y Chrysler en un intento por restaurar la
confianza de los consumidores y aumentar las
ventas.

Economy Square Shopping Center