Obispos de EU Claman Reforma Migratoria

ImagenEn los últimos siete años, los obispos católicos
de Estados Unidos le han pedido
sin éxito al gobierno federal y al Congreso
que aprueben una reforma migratoria que legalice
a millones de indocumentados. Pero esta
vez dieron un paso más: quieren que el gobierno
del presidente Barack Obama detenga las redadas
hasta que el legislativo cambie la actual ley
de inmigración por otra más “amplia, justa y
piadosa”.
En el nombre de…
Para el cardenal Francis George, Arzobispo
de Chicago, Illinois, la reforma migratoria que
debe aprobar el Congreso este 2009, sería “una
señal clara de que (el presidente) está comprometido
realmente con el cambio”, un cambio
que incluye a unos 12 millones de indocumentados
que pagan impuestos y contribuyen con el
desarrollo del país.
Ante cientos de personas reunidas en la iglesia
Nuestra Señora de la Merced, en el barrio
Albany Park, oeste de Chicago, el religioso precisó
que la reforma migratoria se trata además
de “un asunto de conciencia” y un paso importante
hacia la creación de una sociedad más pacífica.
“No podemos fortalecer a las familias si
sus integrantes viven atemorizados”, dijo
George, en referencia a los millones de inmigrantes
que viven atemorizados y escondidos
para que los agentes federales del servicio de
inmigración no los arresten y deporten de Estados
Unidos.
Pero lanzó una especie de aviso que pudiera
transformarse en una buena noticia: “Este podría
ser el año del fin de las redadas y de la separación
de familias, el año en el que nuestros
legisladores aprueben una reforma migratoria
integral”.
La reforma católica
A partir de 2006, la Iglesia Católica estadounidense
ha reiterado que la reforma migratoria
debe incluir a todos los indocumentados que
llevan tiempo en el país, pagan impuestos y carecen
de antecedentes criminales.
La Conferencia Católica de Iowa ha dicho
que los inmigrantes contribuyen muchos de
sus dones y talentos a las iglesias, escuelas,
negocios y comunidades a lo largo del Estado,
además de “añadir diversidad a nuestra cultura,
fortalecen nuestra economía y dan vitalidad a
nuestra sociedad”.
Agregó que a menudo “los inmigrantes
trabajan duro en trabajos con sueldos bajos
para mantener nuestras calles, hogares,
en la limpieza de oficinas y hoteles, en el
arduo trabajo de nuestros sembradíos y en
las instalaciones de producción de comida y
ofrecen una variedad de servicios que incrementan
la economía de Estados Unidos y nos
permiten a todos mantener nuestro alto nivel
de vida”.
“Un porcentaje de sus ganancias se deduce
automáticamente de sus salarios para el pago
de impuestos y seguro social, inclusive cuando
ellos no están calificados para muchos de
los beneficios de los impuestos o servicios del
gobierno disponibles para los Ciudadanos de
Estados Unidos”, advirtió.
Vía segura y legal
Reiteró que el bienestar del estado de Iowa,
así como de otros estados del país, depende de
“la puesta en marcha de una vía segura, legal y
ordenada para que los inmigrantes puedan obtener
la ciudadanía estadounidense, de manera
que ellos continúen contribuyendo a nuestra
sociedad y puedan participar íntegramente en
nuestra comunidad”.
Enfatizó que la reforma migratoria también
requiere leyes a nivel estatal y local para generar
oportunidades para los inmigrantes y con
ello superar las barreras para lograr su participación
total.

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