Las
Fuerzas
Armadas
Revolucionarias
de
Colombia
(FARC)
entregaron
a
una
misión
humanitaria
al
sargento Pablo Emilio Moncayo, último de
dos militares que
el grupo guerrillero
prometió
liberar
unilateralmente
como
gesto
de
paz,
poniendo
fin
a
uno
de
los
secuestros
más prolongados en Colombia. Moncayo,
secuestrado
el
21
de
diciembre
de
1997
en el
sureño departamento
de
Nariño,
fronterizo con Ecuador,
logró
esta
tarde cumplir el sueño de su padre,
el
profesor
Gustavo
Moncayo,
para
quitarle
las
cadenas
que
éste
ató
desde
mediados
de
2007 a sus manos en demanda de un acuerdo
humanitario que permitiera el intercambio
de efectivos cautivos por
la
guerrilla y
combatientes de las FARC.
Escuché
a
mi
padre
decir
que
deseaba
que
yo
le
quitara
las
cadenas.
Eso
voy
a
hacer ahora, aseguró al
final del día el militar
colombiano de 32 años de edad, quien
agradeció
a
los
presidentes
de
Ecuador,
Rafael Correa; Venezuela, Hugo Chávez, y
Brasil,
Luiz
Inacio
Lula
da
Silva,
por
sus
gestiones
para
liberarlo,
sin
mencionar
al
gobernante colombiano, Álvaro Uribe. No
saben
cuán
asombroso
es
volver
a
ver civilización,
dijo
el
sargento,
que junto
con su compañero de armas José Emilio
Martínez
era
uno
de
los
dos
rehenes
más
antiguos
en poder de
la
guerrilla.
Tras
salir
del helicóptero del ejército
brasileño en
que venía con la misión humanitaria, el militar
se fundió en un abrazo con sus padres,
pero dedicó especial atención a su hermana
menor,
Laura
Valentina,
de
cinco
años,
a
quien conoció en días pasados. Des
pué
s
de un
br
eve encue
ntro
co
n sus
fa
m
i
l
iar
es, M
onc
ayo
salió
a
saludar
a
la
p
rensa
y ens
egu
i
da retiró
la
s cad
enas que
su
p
adre
,
conocido
en
C
olombia
como
el c
aminante
de
la paz, lle
vó vario
s
año
s
en
las
manos
en
camina
t
as
con
l
as
que
re
corrió
c
i
ento
s
de
kilómetro
s
a
lo largo
d
el p
aís, así
como E
cuado
r, Venezue
l
a y
Euro
pa.
Tra
s
agra
decer
tambié
n
a
la
sena
dora
Pieda
d
Có
rdo
ba,
que
ha
p
articip
ado
como m
ed
i
ado
ra para lo
grar l
a l
i
bera
ción
d
e 13 re
hen
es de las
FARC d
esd
e 2008, y
a la
m
i
s
i
ón que lo r
ecogió
en u
na ac
ción
coordena
da
dispuesta
po
r la
gu
errilla,
e
l
sarg
en
to
Mo
ncayo
pidió
a
o
rganiz
acion
es inte
rnac
i
ona
l
es que s
e preocupen por
la
liberac
ió
n
de
una
v
eintena
de
m
i
litare
s
y
policía
s
q
ue
sigu
en
se
cu
estrad
os,
en espec
i
al el cor
onel
Édg
ar
Du
arte
y
e
l
sarg
en
to
M
ar
t
í
nez,
quie
nes
temen
mo
rir
en c
autiv
erio.





