Ecuador desmintió la versión del
Ejército colombiano acerca de que
el ataque de hace un año contra las
FARC en su territorio no fue planificado
e incluso cree que en esa acción participó
Estados Unidos, dijo a la AFP un alto funcionario
del gobierno.
El ministro de Seguridad, Miguel Carvajal,
consideró poco creíble la declaración
del máximo jefe militar de Colombia de
que el ataque a las FARC no fue planeado
y aseguró que su país tiene una interpretación
muy distinta de la acción, detonante
de una crisis que mantiene rotas las relaciones
Bogotá-Quito.
“Hemos consultado a varios expertos, no
sólo ecuatorianos sino de otros países, que
coinciden en que una operación de ese tipo
lleva una planificación de no menos de seis
meses”, dijo el ministro.
El bombardeo del 1 de marzo de 2008
causó la muerte de 25 personas, incluidos
el número dos de las FARC Raúl Reyes,
cuatro mexicanos y un ecuatoriano que se
encontraban en un campamento clandestino
de esa guerrilla.
Según el general Freddy Padilla, jefe de las
Fuerzas Militares de Colombia, sus hombres
nunca planificaron ingresar en Ecuador.
“Fue un asunto de último momento en
donde no hubo tiempo de hacer coordinaciones,
porque eso implicaría la posibilidad
de que se perdiera el tiempo y no se
pudiera desarrollar”, dijo Padilla.
Sin embargo, Quito no sólo cree que las
fuerzas colombianos habían previsto incursionar
en Ecuador sino que además “muy
probablemente infiltraron con antelación el
campamento de Reyes” y actuaron con el
apoyo de Estados Unidos.
“Allí no hubo sólo participación colombiana,
comenzando por el hecho de que las
espoletas de las bombas, que no lograron
llevarse (…), muestran claramente que son
bombas fabricadas en Estados Unidos en
junio de 2007”, explicó Carvajal.
Quito ha exigido a Bogotá la entrega de
toda la información sobre el ataque y el fin de
sus denuncias relacionando al gobierno ecuatoriano
con la guerrilla como condiciones
para restablecer los nexos diplomáticos.





