El presidente Felipe Calderón aseguró
que México no es un estado fallido ni
ha perdido el control de su territorio a
manos del crimen organizado como han sugerido
algunos informes del gobierno estadounidense.
En entrevista con The Associated Press, el
mandatario confió que antes de que concluya
su gobierno en el 2012 se habrá ganado
la batalla al crimen organizado, al punto que
el ejército y la policía federal puedan dejar el
tema de la seguridad en manos de las autoridades
estatales y municipales, aunque evitó
establecer un plazo más específico.
Calderón señaló que su gobierno tiene toda
una estrategia para combatir al crimen organizado
que ha incluido una operación para
limpiar la corrupción en las instituciones de
seguridad del país, algo que también debería
hacer Estados Unidos, pues los carteles deben
corromper autoridades estadounidenses, no
mexicanas, para introducir droga.
“Yo estoy haciendo mi lucha contra la corrupción
en las autoridades mexicanas y estamos
arriesgándolo todo por limpiar la casa,
pero yo creo que también falta una buena
limpieza del otro lado de la frontera”, dijo el
mandatario.
Reportes recientes de autoridades estadounidenses
han expresado sus preocupaciones
por el incremento de la violencia en México,
e incluso en uno de ellos se aseguró que su
vecino del sur y Pakistán corrían el riesgo de
convertirse en estados fallidos si la espiral violenta se mantenía.
“Cuando alguien en el Departamento de
Estado o en el área de inteligencia del gobierno
estadounidense dice que México perdió
parte de su territorio, primero no es cierto, segundo
esa actitud hace un daño tremendo en
las autoridades mexicanas”, señaló.
Aseguró que mientras en Colombia las autoridades
sí han perdido parte de su territorio
a manos de grupos criminales o la guerrilla,
en México no ha ocurrido y una muestra es
que él puede viajar a cualquier parte del país.
Refirió que tras esos reportes, su gobierno
protestó ante las autoridades estadounidenses
y afirmó que recibió “un fuerte apoyo” de la
nueva administración del presidente Barack
Obama.
“Estoy seguro que él está recibiendo la información
correcta sobre lo que está pasando
en México. Y él me expresó claramente su
compromiso para enfrentar este problema común
en una forma común”, añadió.
Calderón admitió, sin embargo, que su gobierno
no ha sido exitoso en difundir la situación
en el país.
“Si uno habla de 6,500 muertos asociados
al crimen organizado el año pasado, parece
que están cayendo los mexicanos en las calles
de la ciudad de México víctimas del crimen, y
esto no es así”, dijo.
El presidente señaló que del total de muertos,
más del 90% están vinculados con el crimen
organizado y pese a reconocer el problema
de criminalidad, aseguró que el 57% de
esas muertes se concentra en tres ciudades:
Ciudad Juárez, Tijuana y Culiacán.
El procurador general Eduardo Medina
Mora dijo en una entrevista separada que la
violencia atribuida al narcotráfico y el crimen
organizado ha dejado alrededor 1,000 muertos
en lo que va del 2009. Refirió que tan sólo
en el 2008, se registraron 6,290 asesinatos,
más del doble que el año anterior.
El procurador también informó que la llamada
“Operación limpieza” para depurar la
infiltración del narcotráfico en el gobierno
mexicano prácticamente ha concluido dentro
de su oficina con la detención de alrededor
de 25 altos funcionarios y agentes, aunque se
mantendrá el combate a la corrupción y la mejora
en los procedimientos para el manejo de
información confidencial.





